El Santiago Apóstol se convierte en un espacio cardioprotegido

Desfibrilador instalado. :: f. h./
Desfibrilador instalado. :: f. h.

La Ampa ha donado el desfibrilador al centro educativo y diez profesores han recibido la formación pertinente

FRAN HORRILLO

El colegio público Santiago Apóstol de Villanueva de la Serena ya es un espacio cardioprotegido, al contar con un desfibrilador que donó a principios de año la junta directiva saliente de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (Ampa). La directiva saliente, presidida por Eva Pérez, cesó a principios de años su actividad tras ocho años al servicio de los padres de los alumnos. Y como regalo de despedida, los integrantes quisieron hacer entrega de un desfibrilador al colegio con el fin de que este colegio se convirtiera en un 'centro cardioprotegido'.

Durante los años que estuvieron al frente de la asociación fueron recaudando fondos a través de la venta de lotería, tómbolas, excursiones o barras de fin de curso, entre otros. Un dinero que estaba disponible para cualquier imprevisto de la asociación y que, en caso de que no hiciera falta, se pensaba destinar a una excursión de despedida para los socios.

No obstante, después de que conocieron la campaña que llevó a cabo el colegio El Pilar de Don Benito y que acabó con la donación del Ampa de este aparato al centro, desde la asociación se consideró destinar el dinero disponible en este importante artilugio para la salud, que puede salvar vidas.

El aparato les costó 1.800 euros, aunque la asociación también ha comprado una caja para que pueda estar instalado, por lo que la inversión total ha rondado los 2.000.

En este caso, una decena de profesores del colegio ya han realizado la formación en primeros auxilios y DEA y están en disposición de manejar el aparato en caso de que sea necesario. El desfibrilador es un dispositivo que permite administrar una descarga eléctrica controlada al corazón, que puede ser decisivo mientras acuden las emergencias.