Carrera fugaz de Resurrección

Momento en el que la Virgen de la Aurora corre al encuentro del Cristo Resucitado, con la plaza de España abarrotada. :: F. h.

Villanueva de la Serena volvió a vivir con emoción y júbilo la procesión de la Aurora al encuentro del Cristo Resucitado | La plaza de España volvió a abarrotarse para contemplar esta Fiesta de Interés Turístico Regional

FRAN HORRILLO

Pedro Tena fue uno de los cuatro afortunados en correr ayer a la Virgen de la Aurora al encuentro del Cristo Resucitado. Era su estreno y, debido a su condición también de costalero de la Virgen de la Soledad, aguardaba con sentimientos encontrados esta cita que vive con tan emoción Villanueva de la Serena. «Estoy con el estómago cerrado. Entré corriendo el Viernes Santo a la Virgen de la Soledad y la saco hoy -por ayer- corriendo de alegría. Estoy con los nervios de plomo, porque para un villanovense esto es impresionante. De todos modos, aunque seremos nosotros cuatro, es toda Villanueva la que lleva en volandas a la Carrerita», reconocía dentro de la parroquia, a unos minutos del gran momento.

Mejor no lo pudo describir Pedro, al que le acompañó en cada uno de los brazos del ligero paso de la 'Carrerita' José Gil, Manuel Pérez y Manuel Lozano. A éste último le cedió el testigo su hermana Guadalupe que, aunque le tocó en suerte el honor de llevar la Virgen sobre sus hombros, optó por no convertirse en la segunda mujer en la historia en 'correr' a la Aurora: «Si me hubiera pillado unos años atrás si lo hubiera hecho, pero ahora no», reconocía.

El caso es que Villanueva de la Serena pasó del silencio y recogimiento a la alegría y el júbilo del Domingo de Resurrección. Fue muy temprano, a las siete de la mañana, cuando los 'auroros' realizaron el sorteo para ver quién llevaba a la carrera las andas de la Virgen. Un sorteo que eligió a unos agraciados, que vivieron con alborozo y como si les tocara la lotería el hecho de correr a la Virgen. Y es que todo hermano anhela este honor aunque sea una vez en la vida. Este año se metieron en el bombo 64 cuadros, cada uno formado por cuatro hermanos.

«Entré corriendo el Viernes Santo a la Soledad y hoy saco a la Aurora corriendo de alegría»Un total de 64 cuadros entraron en sorteo para llevar a la Virgen en volandas

Mientras tanto, el goteo constante de gente fue haciendo que la plaza de España de Villanueva fuera llenándose poco a poco, cogiendo su punto de ebullición en torno a las nueve de la mañana, que es para cuando se esperaba el momento culmen y en el que no cabía ya un alfiler. Todo un pueblo ávido y listo para sentir una emoción indescriptible, sólo por unos segundos de carrera. Una tensa espera que atenuó con el reparto de regalos a los asistentes, que esta vez fueron bolsas de rafia dedicadas a esta procesión, que además es de Interés Turístico Regional.

Veloz carrera

A las nueve en punto el Cristo Resucitado salió de su capilla en dirección a la plaza, donde el murmullo era incesante. Y una vez que llegó a la altura de la estatua de Pedro de Valdivia el rumor de la gente dio paso a la emoción, en el preciso instante en el que la Aurora salió por la puerta lateral de la parroquia y al doblar la curva para adentrarse en la plaza inició la veloz carrera hacia su Hijo. Una carrera fugaz, de 18 segundos exactamente, y en la que toda Villanueva de la Serena llevó en volandas a su Virgen. Con las dos imágenes frente a frente la emoción estalló en la plaza. Los aplausos y las lágrimas afloraron en los presentes y el júbilo se completó con la suelta de palomas y de globos blancos y azules, algunos de ellos formando un bonito rosario que lució en el cielo. Así, la Semana Santa villanovense llegó a su cumbre.