El instituto San José de Villanueva de la Serena despide a su director, Raúl Aguado

Raúl Aguado mostrando uno de los regalos recibidos. :: f. h./
Raúl Aguado mostrando uno de los regalos recibidos. :: f. h.

Tras 21 años en el instituto, el próximo curso continuará su labor docente en Torrelavega

FRAN HORRILLO

La comunidad educativa del IES San José de Villanueva de la Serena rindió homenaje el pasado jueves a Raúl Aguado. El aún director del centro se marcha el próximo curso a Torrelavega para continuar allí su labor docente. Y es por ello por lo que la comunidad educativa del instituto se volcó en este sencillo acto que supuso un agradecimiento a toda la labor realizada por Aguado. Un acto al que también asistió el alcalde.

Un profesor que lleva 21 años en el centro, de los que 19 ha estado dentro del equipo directivo, desempeñando en los últimos años el cargo de director, mientras que en otra etapa fue el jefe de estudios.

Todos desatacan la huella profesional, pero sobre todo humana, que deja en sus alumnos, sus compañeros y amistades. Sencillo, trabajador, generoso, solidario e implicado en la cultura de forma importante, son algunos aspectos que de su personalidad se han destacado.

Satu de Prado, profesor del centro y durante años jefe de estudios junto a Aguado, empleó en su discurso la mitología para referirse a la huella que deja. En concreto, el Centauro Quirón, inmortal, y que se distinguía del resto de centauros por su carácter civilizado, lleno de sabiduría, inteligencia y fraternidad. En este sentido, señaló que son muchas las virtudes que le caracterizan, «como la humildad, mesura, sensatez, modestia, discreción, empatía o generosidad». Se trata, añadió, «de una persona siempre pendiente de los aspectos personales o profesionales de cada uno».

Su labor directiva también ha sido muy importante, gracias a «su descomunal capacidad de trabajo, pues está las 24 horas del día pendiente de todo y no es extraño recibir un correo o un mensaje suyo a las cuatro de la madrugada». De Prado también destacó su amor por la lectura, por el conocimiento y por seguir formándose. Sin olvidar su compromiso social a través de Médicos Mundi, o el compromiso cultural con el Premio Felipe Trigo o la revista Quo.

El personal no docente estuvo representado por Rosario Coello, quien dijo que «el haber conocido a Raúl y compartir con él trabajo y amistad, es una de las mejores experiencias que ha vivido, por la creatividad y profesionalidad que tiene, sin olvidar que es una gran persona, un amigo y entregado». Antiguos alumnos, representados por Ángel Guerrero, o padres y madres, representados por Antonio Reseco, pusieron en valor el compromiso con su trabajo, la pasión con la que lo desempeña y la motivación que transmite a sus alumnos: «Es una persona que va más allá de su propia labor docente, deja huella y permanece en el recuerdo de cada uno, siendo un referente. Va sembrando en sus alumnos pequeñas gotas que van calando en cada uno de nosotros».

Por su parte, el alcalde Miguel Ángel Gallardo, reconoció la trayectoria de Aguado y admitió que «Torrelavega tiene mucha suerte, pues se lleva parte de lo que nuestra región es: acogedora y solidaria».

Por último, Raúl dijo sentirse «abrumado» y añadió: «Todo lo dicho lo recojo con todo el cariño del mundo y aunque es difícil resumir estos más 20 años en el histórico San José, los resumiría con una palabra: satisfacción».