Un farmacéutico villanovense que planta cara a la depresión

El villanovense Manuel Murillo con su bata blanca. ::/ F. H.
El villanovense Manuel Murillo con su bata blanca. :: / F. H.

Manuel Murillo y dos compañeros publican un artículo científico sobre las propiedades antidepresivas de la ketamina, un anestésico

FRAN HORRILLO

El villanovense Manuel Murillo es un licenciado en Farmacia por la Universidad de Sevilla y especialista en Farmacia Hospitalaria, que además cuenta con un Máster en Ensayos Clínicos y es experto en Estadística e Interpretación de estudios médicos por la UNED.

En mayo pasado terminaba su residencia de Farmacia Hospitalaria en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla y lo ha hecho con buen sabor de boca, ya que su aportación investigadora ha servido para plantarle cara a uno de los trastornos más comunes, como es la depresión.

En concreto, un equipo multidisciplinar de investigadores del citado hospital sevillano, entre los que se encuentra este villanovense, ha publicado el artículo científico 'Uso no autorizado de la ketamina para la depresión resistente al tratamiento en la práctica clínica: perspectiva europea', en la prestigiosa revista The British Journal of Psychiatry.

«Si queremos avanzar y mejorar la vida de las personas, es necesario apostar por la investigación»

Junto con Murillo, firman el artículo Álvaro López Díaz, psiquiatra del Servicio de Salud Mental, y Elisa Moreno, farmacéutica y monitora de ensayos clínicos de la Fundación Pública Andaluza para la Gestión de la Investigación en Salud de Sevilla (FISEVI).

Como explica Murillo, en el citado trabajo se debate el empleo fuera de ficha técnica de la ketamina, un fármaco anestésico con propiedades disociativas, como una modalidad emergente de tratamiento en personas con depresión mayor resistente a las terapias antidepresivas habituales. Los autores plantean además, desde la perspectiva de un sistema público de salud como el andaluz, «cuándo, cómo y bajo qué requisitos se podría administrar este novedoso tratamiento antidepresivo con ketamina».

El villanovense recuerda que «aproximadamente un tercio de las personas que padecen un trastorno depresivo mayor presentan una ausencia de respuesta o una respuesta incompleta a los tratamientos antidepresivos».

En los últimos años numerosos ensayos clínicos han demostrado que la ketamina, en perfusiones intravenosas a dosis subanestésicas, posee inmediatos e intensos efectos antidepresivos en esta población con trastornos depresivos graves y refractarios.

Estos estudios han tenido gran interés en la comunidad científica, sin embargo, los beneficios terapéuticos que ofrece la ketamina son transitorios y se ha demostrado que para mantener su efecto antidepresivo se necesitarían dosis periódicas de mantenimiento.

Ilusión y orgullo

Lo cierto es que esta publicación en este medio tan prestigioso, es para Manuel un auténtico éxito: «Para mí supone una enorme ilusión y a la vez orgullo, porque lo veo como la recompensa al trabajo bien hecho, y más teniendo en cuenta que se trata de un trabajo multidisciplinar en colaboración con un psiquiatra y una investigadora, que son profesionales de un gran nivel. A su vez, para mi es el triunfo de mis padres, docentes que siempre me inculcaron los valores del esfuerzo y la constancia, y todos aquellos profesores y compañeros de profesión que me han aportado y acompañado en este camino».

En este sentido, Manuel, que estudió infantil y primaria en el colegio Miguel de Cervantes y la ESO y Bachillerato en el IES Pedro de Valdivia, tiene muy claro por donde orientar su futuro profesional: «No quiero cerrarme puertas a nada, porque siempre veo en cada campo una oportunidad de aprendizaje, pero evidentemente me gustaría seguir desarrollando mi labor en el campo de la Farmacia Hospitalaria, un área a veces aún desconocida para la ciudadanía pero donde el farmacéutico puede aportar mucho valor al paciente, a través de la gestión,validación de los tratamientos, evaluación de los nuevos medicamentos, monitorización de fármacos, etcétera... Quizás ese contacto permanente con los médicos, técnicos, enfermeros, el trabajo en equipo con los mismos y los retos que te plantea cada paciente sean mi mayor motor de querer seguir aprendiendo y trabajando en un hospital».

Eso sí, este farmacéutico villanovense tiene claro que se debe seguir apostando por la investigación: «La investigación es imprescindible. Si queremos avanzar y mejorar la vida de las personas, es necesario apostar por la investigación. ¿Qué mayor valor te puede mover que poder mejorar la vida de una persona? Es verdad que hay ciertas becas, ayudas..., pero gran parte de la investigación hoy día pasa por el amor a la profesión y el empleo de gran parte de tu tiempo libre en ella, quitándole tiempo a otras muchas cosas. El apoyo de la familia y tus seres queridos es fundamental».