Las cruces y mayas impregnan de tradición el barrio de la Cruz del Río

Uno de los grupos de 'mayas' bailando ayer. :: l. n./
Uno de los grupos de 'mayas' bailando ayer. :: l. n.

FRAN HORRILLO

El barrio de la Cruz del Río de Villanueva volvió a vestirse de gala ayer para acoger una de las citas más esperadas dentro de las fiestas que se celebran en el puente de mayo en honor a la Santa Cruz. Se trata del festival de mayas y cruces, que sigue dejando un aroma impregnado de tradición.

El festival se celebró ayer y volvió a abarrotar la carpa de la hermandad. Una actividad que en los últimos años ha tenido un objetivo claro: rescatar la tradición y mantener vivo el rico legado folclórico de la localidad. Y para ello, se sigue implicando a los más jóvenes. Así, los grupos de mayas, que se dejan llevar por las notas musicales de las jotillas que marcan sus populares bailes, o las cruces, que lucen adornadas de llamativas flores, volvieron a 'enamorar'.

En la difusión y el mantenimiento de esta tradición, la Hermandad de la Santa Cruz ha contado con la complicidad de los colegios y guarderías de la localidad, ya que todos aportan representación al citado festival que, además este año, registró récord de participación. En total hubo 33 grupos de mayas, de los que 17 eran benjamines con niños y niñas de 3 a 5 años; 12 de categoría infantil de 6 a 9 años y 4 cadetes, de 10 a 14 años. En cuanto a cruces, hubo 8.

El festival que se celebra ahora el 2 de mayo es testimonial, pues la verdadera tradición marcaba que las mayas, que eran las niñas, salieran en grupos a la calle en la tarde del 2 de mayo, con el fin de ir pidiendo donativos por las calles o por las casas. La petición se formulaba con la expresión «una perrita 'pa' las pobrecitas mayas», al tiempo que se hacía sonar la caja donde iban las monedas.

Cada donativo venía a recompensar la jotilla que cualquier persona que colaboraba les hacía bailar y cantar a estas mayas, que iban ataviadas con lazos y bandas de seda de colores.

Los chicos, con cruces

Asimismo, el 3 de mayo, festividad de la Santa Cruz, les tocaba el turno a los grupos de chicos que, sobre ligeras andas, portaban cruces cubiertas de flores. Éstos también hacían su petición al son de «una perrita 'pa' la Santa Cruz», pero tras recibir el donativo no bailaban, sino que recitaban la estrofa: «Qué viva, qué viva, la Cruz Sacrosanta. Qué viva, qué viva, y quien la llevó. La lleva Jesucristo, que es Nuestro Redentor».

Para potenciar esta tradición el Ballet Folclórico anima a la población de Villanueva a salir a las calles y a acudir a la plaza de España en la tarde del sábado 4. A las 19.30 tendrá lugar una concentración para todas las edades bajo el lema 'Ven a bailar las mayas'.