El coche fantástico de Entrerríos

1. El alcalde de Entrerríos junto al coche eléctrico. 2. Mariano transporta los enseres en el vehículo.3. Los operarios cargan las herramientas en el coche./
1. El alcalde de Entrerríos junto al coche eléctrico. 2. Mariano transporta los enseres en el vehículo.3. Los operarios cargan las herramientas en el coche.

El vehículo eléctrico de Diputación ha transportado desde camas para enfermos a bicicletas para rutas infantiles

SOLEDAD GÓMEZVILLANUEVA DE LA SERENA.

Fue el mejor regalo que Papa Noel pudo traer a Entrerríos. Era el mes de diciembre cuando la Diputación de Badajoz les hizo entrega de un coche eléctrico, con cargo al Plan Movem, al igual que en el resto de municipios de la provincia. El uso que se les diera se dejó a elección de cada Ayuntamiento, aunque la mayoría lo han destinado para movilidad de la Policía Local. Pero en esta entidad local menor de Villanueva, de algo menos de 800 habitantes, lo que parecía un vehículo más, que serviría para las cuestiones estrictamente oficiales, se ha convertido en una herramienta multiusos al servicio de todos los vecinos.

Lo sabe bien Josefa, una vecina que requiere de la ayuda de una cuidadora para acostarse y levantarse por su falta de autonomía física. Motivo por el cual necesitaba urgentemente una cama articulada que no parecía fácil conseguir. Fue cuestión casi de horas que sus deseos se hicieran realidad, a partir de que llegó a oídos de Víctor Manuel Merino, el alcalde del pueblo. Unas pocas llamadas al hospital Santa Justa para ver si les sobraba alguna cama «aunque fuera de manivela», y una combinación de suerte y casualidad fue suficiente para conseguirlo, porque estaban a punto de desechar varias. Una vez que Josefa contó con la adjudicación de la cama, el problema surgió con el traslado. Ahí es donde entró en juego este vehículo multiusos. El edil no se lo pensó y envió a dos trabajadores municipales con el coche eléctrico a recogerla. Y ese solo fue el principio del protagonismo social que ha adquirido este coche.

Ese mismo que transita por las calles del municipio casi de puntillas «porque no hace nada de ruido», cuenta Merino. Un hecho que hace que más de uno se haya llevado un buen susto cuando circula justo a su lado y no lo ve hasta que está casi encima. Incluso, hay veces que debe de hacer uso de la bocina para que algún vecino se aparte porque no se percatan de su presencia «y no me veas las encogidas que da la gente cuando les pitas», ríe el alcalde. «Así es que algunos guasones ya me han dicho que tengo que ponerle un cascabel como a los gatos, para oír cuando se acerca».

Trasladar herramientas y utensilios para limpiar la playa, repartir notificaciones o patrullar son también algunas de las rutinas diarias de este vehículo, como en casi todos los pueblos. Incluso, cuando hay que ir a Mérida a reuniones «voy muy tranquilo porque tiene autonomía suficiente para ir y volver», afirma el primer edil. Pero otro de los que hace buen uso de él es el municipal del pueblo, Fernando. Y es que este, como el coche eléctrico, también es una persona multiusos. Él es quien coordina las actividades deportivas y la escuela municipal de fútbol y contar con la furgoneta le ha venido de maravilla. A estas actividades también acuden niños de Villanueva de la Serena, y cuando organizan una ruta en bicicleta, el municipal se encarga de ir recogiéndolas a domicilio y trasportándolas a Entrerríos, y lo mismo al terminar la jornada. Una vez llegó a meter dentro nueve bicicletas, cuenta sorprendido Víctor.

Eso sí, «tratamos de que todos los usos sociales que se le dé sirvan para cubrir necesidades de los vecinos, pero obedeciendo al sentido común», dice. Por eso, ante los múltiples servicios que presta ya hay más de uno que ha dicho «que cuándo le toca a él dar una vuelta, porque todos quieren probarlo», ríe. Y es que este coche, dicen, es «como el chico de los recados, que sirve para todo, del que ya no podríamos prescindir», asevera. A quién también ha venido a solucionarle la tarea es a Mariano, Antonia y Dionisia, tres trabajadores municipales de usos múltiples que ya no tienen que cargar con las herramientas de poda y limpieza, «porque todo lo cargamos en la furgoneta y lo llevamos donde queremos», confiesan.

Entre unos y otros, ya le han hecho al coche más de 5.000 kilómetros, la mayoría en trayectos cortos. «Lo único es que tenemos que estar pendientes de las recargas», puntualiza, que suelen hacerlas por la noche en un punto de carga semirápida que hay instalado en el almacén del ayuntamiento. En unas seis horas y media, el coche vuelve a estar otra vez listo. «Y estamos rezando para que no se estropee, porque nos haría una buena faena, ahora que ya nos hemos acostumbrado a tenerlo para todo», confiesa el alcalde, mientras lo compara con Kitt, el televisivo coche fantástico, «al que ya solo le faltaría hablar y poder pedirle cosas».

La provisión de coches a todos los ayuntamientos de la provincia por parte de la Diputación se enmarca dentro del Plan de Movilidad de Vehículos Eléctricos en Municipios (Movem). Se trata de fomentar el uso del vehículo eléctrico y la accesibilidad a la recarga de los mismos, como estrategia provincial de desarrollo sostenible.