Adiós al 'Corte Inglés de Villanueva'

Paco Gálvez y José María Gil, detrás del mostrador de su tienda Viser en Villanueva, que ya se ha cerrado. :: f. h./
Paco Gálvez y José María Gil, detrás del mostrador de su tienda Viser en Villanueva, que ya se ha cerrado. :: f. h.

Paco Gálvez y José María Gil se jubilan y cierran su tienda de moda de caballero Viser, una referencia en toda la comarca

FRAN HORRILLO VILLANUEVA DE LA SERENA.

Siempre que había un evento o celebración como una boda, un bautizo o una comunión y los hombres tenían que renovar su vestuario, la primera de las opciones que se venía a la mente era ir a visitar Viser, tienda heredera de la antigua Galería Sonia, situada en la calle Díaz Ambrona, hoy Antonio Maura.

Allí José Mari y Paco recibían a sus clientes con una sonrisa y les asesoraban a la hora de ir elegantes al evento en cuestión. Pocas veces se equivocaban. De hecho, muchos llegaron a bautizar a su tienda como 'El Corte Inglés de Villanueva', ya que en cuanto a trato, servicio y género, poco tenía que envidiar este establecimiento en pleno centro de la localidad villanovense a los grandes almacenes con sede en Madrid.

Pues bien, desde esta semana Villanueva de la Serena y sus comarcas de influencia se quedan huérfanas de esta tienda de referencia en moda de caballero. José Mari y Paco se jubilan tras más de cuatro décadas detrás del mostrador.

José María Gil recuerda que fue a los 12 años cuando empezó a trabajar en la tienda Ruimal, que también era de su jefe, Francisco Ruiz Maldonado, y posteriormente pasó a Galería Sonia. Precisamente, su jefe buscaba un dependiente para esta tienda y fue el propio José Mari el que le recomendó que contratara a su amigo Francisco Gálvez, con el que había ido a la escuela, era vecino suyo y se habían criado en la misma calle. Paco se incorporó una vez que acabó el servicio militar y desde entonces ha compartido andanzas profesionales con su inseparable amigo y socio, ya que durante los últimos veinte años compartieron la gestión de la tienda.

El pasado jueves día 2 fue el último que acudieron a la tienda y, como reconocía José Mari, lo hacían «con una satisfacción enorme de habernos podido jubilar con salud, cumpliendo con nuestro negocio, con nuestros clientes y, lo que es más importante, con nuestros proveedores».

Para Paco «ha sido un orgullo el haber podido servir y aconsejar a tantísimo público y tantos clientes, no sólo de Villanueva, sino de muchos pueblos de la comarca». Y es que, como admiten, más del setenta y cinco por ciento de la clientela suya era de localidades de los alrededores como Santa Amalia, Campanario, Castuera, Rena, Medellín, Valdivia, La Haba, La Coronada.

Amigos y muchas amigas

Y es que aunque en su tienda se vendía en los últimos años ropa de hombre, ambos reconocen que la mayor complicidad la tenían con las mujeres: «Por cada hombre, venían dos o tres mujeres, que en la mayoría de los casos son las que hacían la recomendación final. Si es cierto, que los hombres suelen dar menos vueltas y compran lo que realmente les gusta, mientras que las mujeres se lo piensan más. Por tanto, dejamos además de amigos muchas amigas».

Tanto Paco como José María han sabido poner al servicio de su negocio los años de experiencia, ya que en cuanto un cliente entraba por la puerta ya sabían cuál era la talla de chaqueta, camisa o pantalón, sólo con mirarle. Pero, además, han aportado otra serie de cualidades que, hoy en día, cada vez son más complicadas de encontrar: «Es importante ser leal, por supuesto atender bien al cliente, con educación y sin faltarle al respeto, y actuar con honradez, siendo sinceros con ellos. Nosotros atendemos a la antigua usanza y eso cada vez es más difícil encontrarlo, ya que hoy en día la mayoría de los clientes coge la prenda que le gusta y la paga en la caja».

Unos valores que, como recuerdan, les inculcó su jefe, Francisco Ruiz Maldonado, y su encargado, Germán Silos Tapia. «A estas dos grandes personas les debemos mucho y son los que nos aportaron todas estas cualidades para la venta».

Se marchan con el deber cumplido, con pena y también con cierta preocupación por la situación que atraviesa el comercio del centro en Villanueva: «Nos duele la situación del comercio aquí. Algo habrá que hacer para combatir la venta on line. Luego, como se ha visto, poner la calle bonita tampoco ha servido de mucho».