Educación quiere que los directores controlen las faltas de los docentes

Los sindicatos rechazan la decisión, igual que se oponen al sistema de elección de los nuevos responsables de colegios e institutos

ANA B. HERNÁNDEZPLASENCIA.
Un docente imparte una clase en un colegio de la región. :: hoy/
Un docente imparte una clase en un colegio de la región. :: hoy

«Quieren convertir al director de un instituto en un policía». Con esta frase resume Alfredo Aranda, vicepresidente del sindicato PIDE, la nueva instrucción que la Consejería de Educación quiere aplicar de cara al próximo curso. La misma establece que los directores deben controlar las ausencias de los docentes, de tal modo que deben comunicar a las delegaciones provinciales el momento en el que el profesor de turno alcanza el quinto día de ausencia. «Porque será a partir de este día cuando se aplicarán recortes en la nómina del docente: del 50% si está justificada y del 100% en caso contrario», explica Manuel Pascual, responsable del sector de educación del sindicato CSI-F.

Estos descuentos no suponen ninguna novedad respecto a la normativa actual. Pero sí el hecho de que el control se asigne a los directores. «Ahora, además de sus funciones, tendrán que fiscalizar las ausencias que se produzcan en sus plantillas, algo que creemos que no gustará nada a los directores, pero desde luego no nos gusta a los sindicatos; se trata de labores que corresponden a la inspección», agrega Aranda.

No obstante, la nueva instrucción de Educación también establece algo positivo para los docentes extremeños, a juicio de los sindicatos. Es el hecho de que el primer día de ausencia, a diferencia de lo que ocurre en la actualidad, el profesor que falte no deberá justificar con un informe médico su ausencia, bastará con que lo comunique a la dirección. A partir del segundo día, sin embargo, sí deberá entregar la justificación, lo mismo que el tercer día. A partir del cuarto deberá cursar parte de baja, siempre que esos días de ausencia se produzcan de forma consecutiva.

En el caso de que no sea así, las ausencias serán igualmente acumulativas, de tal modo que si un docente se incorpora después de tres días de ausencia a su puesto de trabajo y dos meses después, por ejemplo, vuelve a faltar, se le contabilizarán los cuatro días. «Y a partir del quinto, aunque no curse parte de baja, se le aplicarán recortes», confirma Manuel Pascual.

«Educación no puede garantizar que esta normativa que regula las ausencias se está cumpliendo y, por ello, quiere que los directores asuman el control de las bajas», afirma Alfredo Aranda.

Alegaciones

Los representantes sindicales conocieron la nueva instrucción de Educación en la mesa sectorial del pasado día 7. Ahora tienen de plazo hasta la próxima reunión para presentar las alegaciones a la misma. «Se trata de un borrador y nos han pedido aportaciones, que lógicamente vamos a realizar», concluye el vicepresidente de PIDE.

Tampoco los representantes sindicales están conformes con el sistema de elección de directores que plantea la Consejería de Trinidad Nogales para concretar lo establecido en la nueva ley que regula el sistema educativo, la LOMCE, también llamada 'Ley Wert'.

La propuesta incluye en la comisión que llevará a cabo la elección a cuatro representantes de la Administración, frente a dos del claustro y a uno del personal no docente. Ahora está formada por dos miembros representantes de la Administración regional y por cuatro representantes del propio centro.

«Este cambio supone, en la práctica, que sea totalmente ninguneada la opinión de los representantes del centro a la hora de elegir a su director», asegura Óscar Luis Hernández, responsable del sector educativo de UGT. Considera que además la nueva normativa da capacidad a los directores para establecer requisitos y méritos específicos para los puestos ofertados de personal funcionario docente, así como para la ocupación de puestos en interinidad. Algo que cuenta por ello con el rechazo sindical. «Porque afectaría tanto al profesorado funcionario (que podría ser desplazado o suprimido) como al profesorado interino (que podría ser rechazado)», según Hernández.

También de grupos políticos en la oposición. En este sentido, el portavoz de educación del Grupo Socialista, Luciano Fernández, dice que con el decreto sobre nombramientos de directores en los centros educativos de la región, la Junta de Extremadura «persigue convertir la dirección de estos centros en una terminal de la Consejería». También según Fernández, «el Ejecutivo extremeño está intentado poner en marcha una limpieza de sangre o una verdadera caza de brujas con la intención de tener direcciones afines al Ejecutivo regional».