Tres años de cárcel para un monitor de juegos por abusar de menores

Era el encargado de controlar una piscina de bolas y aprovechó su trabajo para contactar con menores, de los que abusó sexualmente

E. F. V.BADAJOZ.

El juzgado de lo penal número 1 de Badajoz ha impuesto tres años de prisión a un joven de 27 años que trabajaba como monitor en la piscina de bolas del centro de ocio Lusiberia tras quedar probado que durante el curso abusó sexualmente de varios niños que visitaron este parque.

En la sentencia se considera probado que José María M. G., de 27 años de edad, aprovechó el momento en que varios menores jugaban en la piscina de bolas para tocar en las partes íntimas a cinco niños de diez años. Con posterioridad siguió a otro chico de diez años hasta los aseos y aprovechó el momento en que se disponía a orinar para tocarle el pene.

Más tarde, cuando otros dos menores se disponían a ir al servicio, el acusado pidió de nuevo al niño del que había abusado que regresara a los aseos, donde le bajó los pantalones y le tocó su zona genital. El monitor también se realizó a sí mismo tocamientos masturbatorios, momento en el que el chico le dio un pisotón y se marchó.

Cuando estaba a punto de concluir la excursión que visitaba ese día el parque de ocio y los menores se disponían a cambiarse la ropa mojada, el acusado se llevó por tercera vez al menor y le realizó tocamientos.

Los hechos fueron puestos en conocimiento de la Guardia Civil, cuyos agentes iniciaron una investigación en la que llegaron a la conclusión de que el inculpado les había facilitado su número de teléfono móvil para que se pusieran en contacto con él a través de su página web. Por esta razón pidieron que les entregara su ordenador personal, donde se encontró material pornográfico para adultos y numerosos archivos de contenido pedófilo en los que se podía ver de forma explícita a menores que realizaban actos sexuales.

En el historial de navegación de su ordenador se detectó que el inculpado, «con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales», había accedido a nueve páginas de Internet con contenido pedófilo.

Igualmente se localizó una secuencia fotográfica fruto de una conversación mantenida entre el acusado y un menor de edad en la que el adulto le envió dos fotografías de su miembro.

El caso fue llevado por el juzgado de instrucción numero tres de Badajoz y ahora la juez titular del penal número 1 de Badajoz ha sentenciado que José María M. G. debe ser condenado por cinco faltas de vejaciones, un delito de abusos sexuales cometido sobre un menor que tiene trece años, un delito de corrupción de menores por posesión de material pornográfico con utilización de menores de edad, y un delito de exhibicionismo y provocación sexual.

Cárcel y multa

El mayor castigo se aplica para el delito de abusos, por el que se le impone una pena de dos años y seis meses de prisión y la prohibición de aproximarse durante cinco años a los niños que sufrieron los abusos y las vejaciones. El delito de exhibicionismo le costará otros seis meses de prisión, por lo que la pena de cárcel total suma tres años.

Por cada una de las cinco faltas de vejaciones también tendrá que pagar una multa de 70 euros, mientras que el delito de corrupción de menores se castiga con una multa de 1.200 euros, cantidad que deberá abonar a lo largo de ocho meses a razón de 5 euros diarios.

La sentencia es firme después de que el acusado se reconociera autor de los hechos por los que ha sido condenado.

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