«Todo estaba planeado»

El Villarreal denuncia que el lanzamiento de un bote de humo fue planificado por su autor, que llegó al campo, cometió la acción y huyó

R. C.
Jonathan Pereira da una patada al bote de humo. ::
                             J. JORDAN / AFP/
Jonathan Pereira da una patada al bote de humo. :: J. JORDAN / AFP

Corría el minuto 42 de la segunda mitad del partido que disputaban en El Madrigal el Villarreal y el Celta, cuando un desconocido, al parecer con la cara tapada, accedió a las gradas por uno de los vomitorios de la zona sur con un bote de gas lacrimógeno similar a los que emplean las fuerzas de seguridad en disturbios. Arrancó la anilla que activa el artefacto y lo arrojó al césped. El bote cayó sobre el área del meta visitante Yoel y despidió una intensa humareda que precipitó la retirada del césped de jugadores, equipo arbitral y el público presente en la grada. De inmediato se formó una espesa humareda y Fernández Borbalán detuvo el encuentro para reanudarlo veinte minutos después con la situación ya normalizada, pero sin apenas público.

El Villarreal confirmó que, pese a la aparatosidad del incidente, no hubo heridos de importancia, aunque quince espectadores recibieron asistencia médica por inhalación de gas y golpes. Además, otros cuatro fueron derivados a centros ambulatorios de la ciudad, entre los que se encontraba una familiar del ya exjugador Javier Farinós, que sufrió una luxación en el brazo. La mayoría fueron atendidos por ataques de ansiedad y por los efectos del gas, a lo que se sumaron algunas caídas y golpes producidos durante el desalojo de los 14.195 espectadores que presenciaban el encuentro.

La Policía continuaba ayer estudiando los vídeos de seguridad del estadio para tratar de identificar al autor de los hechos, «que no es seguidor del Villarreal», según aseguró el presidente Francisco Roig. El máximo dirigente del 'submarino amarillo' fue tajante en su valoración: «Ha sido una persona que ha hecho un acto vandálico que no se puede calificar. Gracias a Dios, no ha habido que lamentar ninguna desgracia, pero debemos condenar este tipo de actos que por supuesto no representa a la afición del Villarreal. Estoy completamente convencido de que ha sido alguien que ha venido simplemente para hacer daño al Villarreal. Estaba todo planeado».