Dos ganaderías de bravo catalanas tienen prohibido tentar sus reses

Un juzgado de Barcelona ha decretado como medida cautelar suspender los tentaderos alegando que son actividades «ilegales y prohibidas» en la región

ESTEFANÍA ZARALLOBADAJOZ.
Imagen de archivo de una tentadero, actividad que no pueden realizar en dos ganaderías catalanas. ::                             HOY/
Imagen de archivo de una tentadero, actividad que no pueden realizar en dos ganaderías catalanas. :: HOY

El día 13 de septiembre, los Mossos d'Esquadra se presentaron en casa de Ángela Mur con una orden judicial. «Como si fuésemos delincuentes», afirma dolida esta ganadera de reses bravas. El motivo de esta inesperada visita no era otro que el de comunicarle la decisión de un juzgado de Barcelona de suspender las tientas como medida cautelar tras haber sido denunciados por la plataforma antitaurina Prou!.

Este colectivo, que estuvo detrás de la abolición de las corridas de toros en Cataluña, ha emprendido ahora su particular lucha con las ganaderías de bravo. Por ello, han denunciado a dos vacadas que pastan en la pequeña localidad de Alfara de Carles, en Tarragona -unos 400 habitantes-. En concreto, a las de Mur Fontanet y Rogelio Martí. Se les acusa de llevar a cabo actividades «ilegales y prohibidas» en la comunidad al infringir la Ley de Protección de los Animales. Por ello, el titular del juzgado contencioso administrativo número 17 de Barcelona ha decretado como medida cautelar la suspensión de esta actividad ganadera.

«Lo que hacemos es una labor propia de la ganadería, nos acusan de organizar corridas de toros cuando están prohibidas en Cataluña y nada más lejos de la realidad, no entiendo cómo confunden una tienta con una corrida de toros», se lamenta indignada Ángela Mur, cuya ganadería familiar se fundó en 1928 y ya son cuatro las generaciones que han gestionado esta explotación de encaste Santa Coloma que en la actualidad cuenta con unas 200 cabezas, la mayoría de ellas destinadas a los 'correbous'.

La ganadera ha presentado un recurso de apelación contra esta medida a través de sus abogados, y de momento están pendientes de una respuesta. «Levantar las medidas cautelares nos está costando mucho», sentencia en conversación telefónica con HOY. Asegura que cuentan con informes favorables, que ha emitido personal cualificado del departamento de Agricultura de la Generalitat.

Día a día de la explotación

«Han venido inspectores de Barcelona que han visto que el ganado está en unas condiciones inmejorables, y que no celebramos corridas, porque nada tienen que ver con los tentaderos, que forman parte del día a día de la explotación, pero dicen que violamos una ley de espectáculos prohibidos con animales. Lo único que pedimos es justicia, somos ganaderos, somos trabajadores y no hay nada más», reconoce Ángela Mur.

En el caso de esta ganadería, las tientas constituyen también una importante fuente de ingresos ya que cuentan con un restaurante dentro de la finca en el que celebran comidas para grupos, sobre todo para turistas del Este de Europa, que visitan las reses bravas en el campo y conocen su actividad. Todas estas labores están suspendidas de momento, aunque había jornadas programadas hasta el próximo 30 de octubre, que no se están celebrando desde el pasado 13 de septiembre.

Sin embargo, los animales no entienden de medidas cautelares y necesitan pienso y paja cada día, alimentos que no genera por sí mismo el campo y que suponen un desembolso económico sin que haya ingresos. «Si no hay trabajo no voy a estafar a nadie para comprar lo que no puedo pagar. A los antitaurinos, se les llena la boca hablando de la defensa del animal, pero lo que realmente van a conseguir es que desaparezcan. Han empezado con las corridas, ahora nos ha llegado el turno a las ganaderías y al final exterminarán todo lo relacionado con el toro en Cataluña», sentencia Mur, que asevera que esta medida ya se ha cobrado varios despidos en su ganadería.

En concreto, las personas que trabajan en el área de restauración. En declaraciones a la agencia Efe, la ganadera cifra en unos 100.000 euros las pérdidas esta temporada.

De momento solo queda esperar que el juzgado se pronuncie. Cuentan con los informes favorables de la Generalitat y con el apoyo del alcalde de Alfara de Carles, Josep Mas, y el de Xerta, Moisés Fabra. Las ganaderías reclaman además una modificación legal para que este tipo de actividades puedan llevarse a cabo sin problemas en el futuro.

Sin embargo, el tiempo corre en su contra y la campaña está a punto de terminar sin que haya respuestas. «Prou presentó las alegaciones el 2 de septiembre, el día 12 el juez firmó la orden y el 13 nos lo comunicaron. Ojalá todo fuese tan rápido también para retirarla», se lamenta Ángela Mur.