«El machismo sigue rampando en política»

P. CALVOCÁCERES.

La antesala de la alcaldía de Cáceres está llena de retratos masculinos. Son los alcaldes que han estado al frente de la ciudad, todos hombres hasta la llegada en 2007 de la socialista Carmen Heras.

- ¿A las mujeres le exigen más?

- Sí, sí. El machismo sigue rampando. No se puede decir porque la gente hace como que se ofende contigo y las propias mujeres lo malinterpretan, pero la mayor ignorancia es negarlo. Y no solo machismo de los hombres respecto a las mujeres, sino también de las mujeres hacia nosotras mismas. Es algo que siempre lo he visto preocupante, que no nos ayudemos. Los hombres forman entre ellos una cierta camaradería o compañerismo, pero entre las mujeres hay una competencia implícita, piensan que la otra ha cogido el puesto que le correspondía. Hablo en general.

- ¿Machismo en la política, no en el terreno profesional?

- No, en el profesional jamás me ha ocurrido. Pero en la política muchísimo, y más de las mujeres que de los hombres. Es un machismo subliminal, nadie dice que no puede estar una mujer, al contrario, se bendice porque es políticamente correcto, pero en la realidad se enjuicia mucho más a la mujer que al hombre, se le exige más y se ponen más en duda sus decisiones.

- ¿Lo notó como alcaldesa?

- Sí, muchísimo, por ejemplo en la primera reunión que mantuve con responsables de Fomento por la estación del AVE. En un momento dado les tuve que decir que no estaban hablando con una ama de casa, con todo el respeto para ellas.