Acopaex prevé un 10 por ciento menos de producción en la campaña del tomate 2013

Aún así cree que no será un descenso significativo y no afectará a los ingresos de los agricultores

REDACCIÓNBADAJOZ .

La Agrupación de Cooperativas de Extremadura (Acopaex) prevé que la producción durante la campaña del tomate de este año baje un 10 por ciento en relación a la anterior debido a las lluvias y a las crecidas de ríos en el primer trimestre de este año, recoge Efe. Pese a que muchas explotaciones extremeñas se han recuperado ya tras las precipitaciones y los daños producidos por la crecida de ríos como el Guadiana, este año se está plantando «algo menos», según dijo el presidente de Acopaex, Domingo Fernández.

En su opinión, este descenso del 10 por ciento no será significativo y no afectará ni a los ingresos de los agricultores ni a las ventas e, incluso, vendrá bien para regular los mercados, pues se prevé que los precios sean más altos que los del año pasado.

El aumento de los precios también se producirá porque el campo extremeño se está quedando prácticamente sin excedente de producción de otras campañas pues el producto «se está vendiendo muy bien» en los últimos meses, según Fernández.

Las lluvias de los primeros meses del año sí provocarán que la campaña se compacte, pues ésta comenzará algo después de lo habitual, iniciándose en agosto, y finalizará en el mes de septiembre.

Así, se espera que la campaña del tomate dure este año unos 45 días, cuando lo habitual está fijado en unos 55-60 días; aunque el campo extremeño tiene «capacidad suficiente» para afrontar esta reducción de jornadas «sin problemas».

Pese a las lluvias, muchas plantaciones extremeñas se han recuperado ya y éstas están «preparadas» para la cosecha en un 90 por ciento, indicó el máximo responsable de la Agrupación de Cooperativas de Extremadura.

En cuanto a los daños causados por las crecidas de los ríos, explicó que aún hay poco dinero destinado a los arreglos de las explotaciones y que espera que puedan salir cantidades más importantes a nivel estatal, acordes a los daños producidos. Domingo Fernández indicó que las repercusiones negativas han sido «muy importantes» pues hay entre 15.000 y 17.000 hectáreas dañadas en el campo extremeño, y algunas de ellas se han quedado «sin sembrar» porque no ha dado tiempo a «prepararlas».