Los amigos de Mourinho

El técnico portugués recibe en el Real Madrid los primeros azotes de sus propios jugadores

MANUEL CASTILLAMADRID.

Mourinho no ha podido domar a los pesos pesados de su equipo. Algunos de los jugadores del Real Madrid le han dado la espalda públicamente y cuestionan todas las decisiones que toma. «Las declaraciones del míster no han sido las más adecuadas. Hay que tener más respeto con Íker (Casillas)», declaró su compatriota Pepe hace una semana a la conclusión del partido de Liga en el que superó al Valladolid.

Tras el silencio, el portugués se posicionó ante la última polémica que existe en la casa blanca: la no titularidad de Casillas. No ha sido el único que criticó la labor de 'The Special One'. Ni Sergio Ramos ni Cristiano Ronaldo apoyaron la táctica que adoptaba el técnico blanco en muchos encuentros. «A veces no acierta con los cambios», dijo el central después de la derrota de su equipo en casa en la Copa del Rey ante el Barcelona la temporada pasada.El internacional ha chocado en varias ocasiones con el técnico, con polémicas que le han costado más de una vez la titularidad al andaluz. «No me gusta jugar así», reprochó el '7' del Real Madrid en zona mixta tras la alineación que planteó su entrenador en el encuentro de la ida ante los azulgrana de la Liga de Campeones de hace dos años. También Pedro León dedicó palabras amargas hacía el que fue técnico. «Me sentí humillado por Mourinho, él ya no me interesa», argumentó en una entrevista una vez se oficializó su cesión al Getafe.

Los jugadores no solo mostraron sus diferencias con Mourinho mediante declaraciones sino también a través de actos. Cuando Özil fue relegado del once inicial por su bajo rendimiento, su amigo Sergio Ramos no tardó en mostrar su cariño al alemán de origen turco y se enfundó la camiseta del '10' por debajo de la suya en un partido de Liga.

Todo indica que Mourinho abandonará el Real Madrid sin dejar muchos amigos en el vestuario, algo con lo que nadie contaba, ya que el portugués siempre recibió halagos por los distintos jugadores a los que dirigió. Nadie olvida las lágrimas del central italiano Marco Materazzi cuando se fundió en un abrazo con 'The Special One'. «Mourinho es inimitable, me enseñó mucho», expuso el jugador del Inter una vez confirmada la marcha de su entrenador favorito. El cariño era tan grande que el italiano le llegó a decir en la final de la 'Champions' de 2010: «Me retiro, porque después de ti no puedo tener otro entrenador». Wesley Sneijder, otro de los jugadores que estuvo bajo las órdenes del portugués en el Inter, también lo defendió. «Mourinho es como un segundo padre para mí», declaró cuando su equipo se enfrentó al de Mourinho.

No sólo dejó buenos recuerdos en los componentes del Inter. Cuando se marchó del Chelsea por diferencias con el dueño, Roman Abramovich, el vestuario sufrió un duro revés ya que no se lo esperaban. «Hablamos con el club y dijimos claramente que no queríamos que se marchara », anunció el capitán John Terry tras conocer la noticia de la salida de 'The Special One' del equipo londinense. También en el Oporto se le nombró con aprecio. «La idea de trabajar con José me atrae. Fue una influencia inmensa en mi carrera e hizo mucho por mí. He trabajado con él antes y sería bueno trabajar bajo sus órdenes de nuevo», sentenció Deco antes de fichar por el Chelsea que dirigía Mourinho.

En resumen, los vestuarios de todos los equipos le despidieron como a un amigo. Algo que presuntamente no se repetirá cuando se marche del Real Madrid. La respuesta puede estar una rueda de prensa del propio entrenador con el club blanco en octubre de 2012: «Tampoco Jesucristo era simpático para todos, así que imagínate yo».