Muere en Valencia el famoso toro 'Ratón'

Dotado de gran bravura e «inteligencia natural» y marcado a fuego como «criminal» por la estela de muerte dejada a su paso

MÓNICA COLLADOVALENCIA.
El toro 'Ratón'. ::                             EFE/
El toro 'Ratón'. :: EFE

El famoso toro Ratón ha muerto y ha dejado los cosos huérfanos de una de las leyendas más mediáticas de los festejos taurinos populares de la última década. Dotado de gran bravura e «inteligencia natural» y marcado a fuego como «criminal» por la estela de muerte dejada a su paso.

Nacido en Sueca (Valencia) a principios de 2000, Ratón ya había cumplido los trece años y medio y se acercaba con peligro a la senilidad en un toro, marcada en los quince años de esperanza de vida media. Según explica su propietario, Gregorio de Jesús García, murió en la tarde del domingo en su localidad natal por «fallos multiorgánicos».

Tres muertos y varios heridos han elevado la fama de Ratón y han agudizado el morbo de los aficionados por verle participar en múltiples festejos por muchos pueblos de la geografía española. Pero ser el primer toro en tener un libro, un videojuego o una canción también han incrementado su fama y logrado que su participación en espectáculos taurinos se llegara a cobrar a unos 10.000 euros, un caché digno de la mejor estrella taurina.

Gregorio de Jesús reconoce que se ha lucrado de la popularidad de Ratón y que gran parte del nombre que tiene hoy en día la ganadería se lo debe a él, aunque lamenta que «el animal también se ha ganado muchos enemigos» y eso también les ha podido influir negativamente.

«Creo que el beneficio que hemos logrado con Ratón y sus desventajas están al cincuenta por ciento», apunta el empresario taurino, quien es consciente de que Ratón no dejaba a nadie indiferente e igual despertaba amores que odios.

Con 500 kilos de peso, Ratón no padecía «ninguna enfermedad» aunque tras participar en cerca de un centenar de espectáculos taurinos sufría «artrosis propia de la vejez» en un astado. Ya en sus primeros años de vida, el becerro esgrimía maneras por ser «muy vigoroso, ágil, bravo, ligero y con rapidez de piernas» aunque, según el ganadero, «al igual que las personas, ha ido evolucionando y la pérdida de sus facultades las ha ido supliendo con una inteligencia natural».

El morlaco se convirtió en el primero de su especie en la historia taurina en tener un libro, 'La verdadera historia del toro Ratón', escrita por el periodista Francisco Delgado y que según su criador, «se vendió bastante bien» y ahora con su muerte «se venderá todavía más».

Ratón ya es historia pero su fiereza puede que no caiga en el olvido porque, entre su descendencia, hay un toro de 4 años y nombre 'Ratoncito', que podría hacer prolongar la saga de su progenitor. «Es muy parecido a él y tiene similitud de características de cuando tenía su edad», apunta el ganadero.

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