Las fotos en las redes sociales

C. C.

Cuando alguien coloca una foto en una red social está poniendo algo privado en el ámbito público, así que debe saber que esa imagen puede ser reenviada por otros a terceras personas o reproducida en un medio de comunicación. La razón legal es que una persona que tiene un perfil en una red social no es propietaria de nada de lo que dice ni de lo que cuelga en la misma.

¿Y si el titular del perfil es un menor de edad? Pues aunque haya algún resquicio de duda, el material es igual de público que el de quienes tienen más de 18 años. La razón es que se supone que para abrir un perfil hay que ser mayor de edad o deben autorizarlo los padres. Desde el momento en que esa autorización existe (otra cosa es que se haya verificado con seriedad tal cosa), se sigue suponiendo que todo el material puesto en la red lo está con permiso paterno.

Un material, además, que no es tan fácil de hacer desaparecer porque el titular del perfil ha perdido su control sobre el mismo. Puede que una vez 'borrados' esos documentos ya no sean tan fácilmente localizables, pero alguien con tiempo y conocimientos terminará por hallarlos. Quizá entonces a ese aspirante a ejecutivo de una empresa no le guste que aparezcan unas fotos en las que se le ve completamente ebrio y semidesnudo. Ni a esa seria y reflexiva joven que quiere hacer carrera en la política le apetezca que salgan a la luz algunas intimidades rayanas en la pornografía que un mal día tuvo la ocurrencia de poner en la red.