«Los molinos de Santa Bárbara sí hacen daño a Plasencia»

Pizarro defiende los intereses placentinos y el cambio de ubicación a la vez que respeta la postura mostrada por el primer edil chinato

ANA LUZ MANZANOPLASENCIA.
Foto de familia de los representantes municipales y de los de las asociaciones de los convenios. ::                             PALMA/
Foto de familia de los representantes municipales y de los de las asociaciones de los convenios. :: PALMA

«Estamos abocados al entendimiento», afirma el alcalde, Fernando Pizarro, en relación a las declaraciones que el pasado sábado hacía a este diario Marcelo Barrado, su homólogo en Malpartida. Y es que, como sucede en toda comunidad de vecinos, las localidades próximas no pueden ponerse de acuerdo en todo. Es lo que ocurre en el caso de la construcción del parque eólico en la Sierra de Santa Bárbara, entre Plasencia y Malpartida. En la opinión de Pizarro «es lógico que cada uno defienda los intereses de su municipio».

Así lo hace el alcalde al poner de manifiesto que «no accedería» a la instalación de los aerogeneradores en Santa Bárbara si esta dependiese del Ayuntamiento placentino porque «su ubicación en la parte alta de la sierra sí le hace daño a Plasencia. Su presencia perjudica al bienestar del conjunto de la población», considera Pizarro. Añade que «no tiene en cuenta negativamente» las opiniones expresadas por Marcelo Barrado, ya que «las relaciones entre ambas localidades y entre sus alcaldes «son excelentes» y él «haría lo mismo» si se encontrase en la situación del alcalde chinato, «defender lo mejor para su localidad, en virtud de su cargo». Explicó de nuevo que el anterior Gobierno local dejó al actual sin ninguna posibilidad de dar marcha atrás al proyecto. «Legalmente no podemos hacer nada», reiteró. Lo único, «trasladar a la empresa (promotora) la contestación social de una ciudad de 45.000 personas, contraria a la ubicación del parque eólico y no a las energías renovables», matizó el primer edil.

Fernando Pizarro considera normal esta confrontación de intereses, ya que mientras el alcalde de Malpartida aludía hace pocos días a cuestiones positivas que traerán los aerogeneradores, como la creación de empleo, «nosotros tenemos la incertidumbre de que nos delegan gran parte de lo malo y ningún beneficio», declaró el alcalde refiriéndose a las consecuencias que la instalación de los nueve molinos podrían tener para la ciudad. Quiso zanjar la cuestión dejando claro la buena relación con los vecinos chinatos. «Tenemos muchas cosas en común, por eso debemos caminar por la senda del entendimiento», afirmó ante los medios.

Edades del Hombre

También informó sobre el estado de la solicitud de que la exposición Las Edades del Hombre venga a la ciudad. Confirmó la posibilidad de compartir la muestra con Béjar y postergó su venida al menos hasta después de 2015, pues durante los próximos años está adjudicada a otras ciudades. «Esta espera nos dará espacio para recuperarnos económicamente», añadió Pizarro.