Condenado por ayudar a una red de estafadores a blanquear dinero

La Audiencia lo acusa de enviar a Ucrania el dinero que sacó de una cuenta abierta a su nombre en la que unos desconocidos ingresaron más de 7.000 euros

E. F. V.BADAJOZ.

La Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado a 14 meses de prisión a un vecino de Badajoz que aceptó una oferta de trabajo por la que se comprometió a abrir una cuenta bancaria en la que sus 'jefes' depositarían distintas sumas de dinero que él mismo debía enviar rápidamente al extranjero.

Este delito culposo de blanqueo de capitales fue cometido a comienzos de 2010, cuando el vecino de Badajoz José Ángel B.R. siguió las instrucciones de unas personas desconocidas que contactaron con él a través de mensajes de texto, llamadas telefónicas y correos electrónicos enviados desde el extranjero.

Según ha quedado probado, lo primero que le pidieron es que abriera una cuenta en una sucursal bancaria. Esa cartilla fue abierta el 11 de febrero en una sucursal de la avenida Ricardo Carapeto a nombre del ahora acusado, quien facilitó los datos a los «contratadores» para que pudieran realizar varias transferencias ilícitas. Para ello, manipularon cuatro cuentas bancarias a través de la plataforma de banca electrónica de esa entidad.

Apenas diez días después de haber sido abierta la cuenta llegaron varios reintegros. El dinero había sido extraído ilícitamente con importes distintos: 3.015 euros, 2.050, 726 y 1.361. En ese momento, el condenado siguió las indicaciones de los 'empleadores' y obtuvo la disponibilidad de las tres primeras cantidades, se quedó con las comisiones pactadas, y envió las sumas de 2.734 y 661 euros a través de Western Unión a dos personas con residencia en Kiev (Ucrania).

En la sentencia queda probado que el condenado les mandó ese dinero sin realizar las más elementales comprobaciones, aunque se aclara que era desconocedor del alcance de este tipo de operaciones.

Cuenta bloqueada

Cuando el banco se percató del engaño, José Ángel B.R. solo tenía en la cuenta 1.561 euros, una suma que inmediatamente quedó bloqueada. El resto del dinero hasta completar los 7.152 euros estafados había desaparecido, aunque la entidad bancaria lo repuso rápidamente a los titulares de las cuatro cuentas manipuladas vía telemática por la red de estafadores.

El acusado también empleó otros 1.900 euros en la adquisición de trece tarjetas de pago electrónico denominadas 'Ukash'. En once hizo la recarga máxima, de 150 euros, usando las claves facilitadas por los contratadores, y ese montante fue inmediatamente gastado en operaciones mercantiles (compras) hechas a través de internet que no han sido concretadas.

Tras quedar probados estos hechos, José Ángel B.R. ha sido encontrado culpable de un delito culposo de blanqueo de capitales.

Reparó el daño

La condena es de 14 meses y 7 días de prisión después de aplicarse la atenuante muy cualificada de reparación del daño, ya que en fecha reciente el condenado ha depositado 1.000 euros para reparar el daño. La sentencia también le impone una multa de 2.750 euros, así como el pago de una indemnización de 5.591 euros a la entidad bancaria que resultó estafada. La sentencia es firme y no ingresará en prisión porque carece de antecedentes.