300 sanitarios se verán afectados por el cierre de las urgencias rurales

El SES asegura a los sindicatos que ninguno se quedará en la calle, y el consejero Carrón recuerda que el PSOE también pensó en cerrar algunos centros

J. L. A.MÉRIDA.
Luis Hernández Carrón. ::                             BRÍGIDO/
Luis Hernández Carrón. :: BRÍGIDO

Unos 300 médicos, enfermeros y celadores están pendientes de la reorganización de su trabajo después de que el Servicio de Salud haya decidido cerrar 15 puntos de atención continuada (PAC) y reducir el horario de otros seis; la suerte de este personal empezaron a tratarla ayer la Administración y los sindicatos.

Los dirigentes del SES aseguraron que no se perderá empleo sino que esos trabajadores serán trasladados a los centros de salud de cabecera. Sin embargo tendrán que repartir el horario, y el beneficio económico de las guardias, con el resto de sus compañeros.

El lunes recibirán los sindicatos la relación detallada de sanitarios y personal de servicio afectados, con la propuesta que hace la Junta, y el martes empezarán a negociar las nuevas condiciones de trabajo. El sindicato médico Simex duda de que todos puedan conservar el empleo y el personal eventual contratado por acumulo de tareas puede ir a la calle en opinión de su delegada de atención primaria, Mercedes Padilla.

En todo caso lo que sí van a perder es sueldo, algo en lo que coinciden todos los sindicatos. Se pierden las guardias que hacían en las urgencias rurales que cierran o disminuyen su actividad, y las que se hagan en los centros de salud principales tendrán que repartirse entre todos; actualmente la media es de tres guardias al mes y el Simex querría que se garantizara un mínimo de una o dos.

«Perderán retribuciones», tiene claro Damián Cumbres, del sindicato de enfermería SATSE, atento a que esta operación no tenga impacto laboral, como su compañero de UGT Felipe Bachiller, resignado a que «tendremos que repartir el trabajo, pero eso es mejor a que alguno se quede en la calle».

El PSOE calcula por medio de su diputada regional Consolación Serrano que se pierdan 7.000 guardias, y las personas mayores tendrán que pagarse un taxi pero pueden encontrarse la urgencia principal cerrada porque el equipo haya salido a atender a alguien. Los PAC son «el primer eslabón de la cadena de supervivencia, ¿cuánto vale para usted una vida humana? Hágase esa pregunta antes de empezar a gestionar la sanidad», cuestionó al consejero de Salud Luis Hernández Carrón en el pleno de la Asamblea.

Este respondió con un acta del SES de octubre de 2007 cuya dirección se planteó cerrar temporalmente los PAC con menos trabajo. «Como ustedes en tiempo de vacas gordas no hicieron nada nos toca ahora a nosotros en vacas flacas».