Cuatro locales cerrados piden reabrir porque sus mediciones les exculpan

La Junta aclara al Juzgado que no hará pruebas acústicas en los locales clausurados hasta que le proporcione los datos que ya le ha pedido dos veces

SERGIO LORENZO CÁCERES.
El presidente de la asociación Cacereños contra el Ruido charla con el abogado de dos locales, en la plaza de Albatros. ::                             LORENZO CORDERO/
El presidente de la asociación Cacereños contra el Ruido charla con el abogado de dos locales, en la plaza de Albatros. :: LORENZO CORDERO

«Se tiene que levantar la orden del cierre cautelar de estos bares, sencillamente porque ya no hay afectados. Está muy claro, con las nuevas mediciones de ruido se ha visto que no hay afectados». Así de categórico se muestra Ángel Luis Aparicio, el abogado que representa a la Sala Barroco y Pasadena Copas. Ayer presentó un escrito en el Juzgado número 6 para que se anule el cierre cautelar de estos dos locales.

La próxima semana hará lo mismo el abogado Fernando Rodríguez Rosado, sobre los dos locales que representa, Latinos y la discoteca Down. «Las mediciones -afirma este letrado-, han sido como la prueba del algodón, y se ha visto muy claro que estos locales no son los culpables del ruido en la Madrila, por eso vamos a pedir en el Juzgado que se levante la medida cautelar del cierre».

Ante la tardanza de los técnicos de la Junta de Extremadura en hacer las mediciones que pidió la jueza con carácter urgente el 13 de abril, ésta autorizó a cuatro de los ocho locales precintados desde el 12 de marzo a que hicieran las mediciones con una empresa contratada por ellos, ante la presencia de la asociación Cacereños Contra el Ruido, que les denunció. La tarde del miércoles se realizaron las mediciones en Pasadena Copas, Barroco, Latinos y la discoteca Down. Se midió el ruido en los locales y en varias viviendas, entre ellas la de los vecinos denunciantes, y los resultados han sido satisfactorios para los hosteleros. A falta del informe final, los dos abogados opinan que ha quedado claro que estos cuatro locales no son culpables de la contaminación acústica de la Madrila. «Ya no hay dudas de que el exceso de ruido que captó el Seprona cuando hizo las mediciones en 2009, era del ruido ambiente de la calle, y no de estos locales», señala Fernando Rosado.

Aparicio, por su parte, pide que se tenga en cuenta que desde el mes de marzo se está perjudicando a empresas y trabajadores, que han sido cerradas y se han quedado sin trabajo. «Además -añade el abogado-, tanto el Pasadena como el Barroco tienen licencia de café concierto, y el Ayuntamiento se las dio contando con informes jurídicos e informes técnicos que eran favorables».

Frente a esta postura de los abogados de cuatro locales sancionados, se encuentra la del de la asociación Cacereños Contra el Ruido, Eugenio Cuadrado (de Abogados Área), que se muestra muy cauto. «Nosotros teníamos un técnico que ha estado viendo cómo se hacían las mediciones -declara-. Son mediciones hechas por la propia parte afectada que miraremos con lupa lo que dicen, y por lo tanto hay que decir que la mayor objetividad se mostrará en las que van a realizar los técnicos de la Junta. Esas serán más objetivas».

Réplica al Juzgado

Esas mediciones oficiales que están pendientes no se harán mientras la administración no reciba los datos que ha solicitado, según anunció ayer el Gobierno regional. Según la dirección general de Medio Ambiente, la primera información que recibió sobre este asunto fue «a través de un fax del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número seis de Cáceres el pasado 24 de abril, en el que se trasladaba el oficio que conminaba a medir el ruido rosa en varios locales».

Al día siguiente, asegura la Junta, esa petición se trasladó al Servicio de Protección Ambiental, en concreto a la sección de Autorizaciones Ambientales, «que es la que dispone de los equipos necesarios para hacerlo». «Tras un primer contacto telefónico con el Juzgado -explica la consejería-, en el que se le comunicaron verbalmente qué datos eran necesarios para llevar a cabo las mediciones, el 11 de mayo se remitió un completo informe» con las peticiones de los técnicos para poder realizar su trabajo. «Ante la falta de respuesta del Juzgado -continúa la explica oficial-, el 21 de mayo se remitió de nuevo por fax este informe, al que aún no se ha respondido».

Sobre este asunto, hay que recordar que hace unos días, la titular de ese Juzgado explicó en un auto que la petición a la Junta de realizar esas mediciones se hizo el 13 de abril y con carácter de urgencia. Al margen de estas discrepancias, esa prueba aún pendiente será una de las claves del proceso, ya que determinará cuántos decibelios llegan a las viviendas procedentes de los locales de ocio.

Los límites están recogidos en el real decreto 19/1997 de Reglamentación de Ruidos y Vibraciones, que será el texto legal que marcará las pautas a partir de las cuales se realizará la medición de la Junta de Extremadura.

En él se establece que en el interior de las viviendas no deben rebasarse los 30 decibelios durante la noche, que oficialmente comienza a las 22 horas.