Aparecen las primeras pintadas en la muralla de la Alcazaba que acaba de ser restaurada

Las labores se centran ahora en el interior del recinto amurallado, donde están ultimando los trabajos de limpieza y urbanización

TANIA AGÚNDEZBADAJOZ.
El resultado de la primera fase de la restauración del muro de la Alcazaba ya se puede apreciar después de que hayan quitado todos los andamios. ::                             CASIMIRO MORENO/
El resultado de la primera fase de la restauración del muro de la Alcazaba ya se puede apreciar después de que hayan quitado todos los andamios. :: CASIMIRO MORENO

La reparación del lienzo de la Alcazaba ha llegado a su fin. El cinturón murado que se extiende entre la Puerta de Carros hasta la Puerta del Alpéndiz ya está rehabilitado. De hecho, la obra de restauración y consolidación de este sector de la Alcazaba ha concluido. El resultado de los trabajos que se han llevado a cabo hasta el momento sobre la piel de este monumento se ha podido ir apreciando a lo largo de todo el proceso. Los andamios que rodeaban el recinto iban siendo retirados conforme avanzaba la intervención.

Sin embargo, es ahora cuando finalmente los pacenses pueden observar la Alcazaba limpia de heridas y sin estas estructuras metálicas. Muchos recuerdan cuando comenzaron a vallar el enclave a finales del mes de septiembre de 2010. Entonces, parecía estar muy lejos el día en el que las labores fuesen a terminar. Ese instante fue ayer miércoles, jornada en la que los operarios retiraban las últimas piezas del andamiaje que aún se mantenían en la zona próxima a la Puerta del Alpéndiz.

Los ciudadanos pueden disfrutar de esta parte de la Alcazaba sin humedades ni oquedades y con un color más claro de lo que estaban acostumbrados a visualizar. Se ha dado este tono por acercar la fortaleza a sus orígenes. En un principio exhibía un color aún más blanco. Este factor tenía un fin puramente estratégico, ya que el objetivo era deslumbrar al enemigo cuando los rayos del sol se proyectaban en el lienzo.

También se puede apreciar el tramo de barbacana que se ha rehecho y que se extiende alrededor de El Metido. En cambio, no ha sido así con el que arranca desde Puerta del Alpéndiz, parte que tendrá que esperar a una intervención futura.

Jorge López, uno de los arquitectos al frente de este proyecto de rehabilitación, confirma que la reparación de la superficie del lienzo -tanto por la parte externa como la interna- ha finalizado. Esto no quiere decir que se haya completado toda la actuación que se contempla en este proyecto.

De hecho, las labores continúan en este momento en el interior del recinto. El esfuerzo se centra ahora en el acondicionamiento del espacio interior. Así, los operarios están ultimando las tareas de limpieza, adecentando los terrenos y caminos próximos a la muralla y acotando los yacimientos arqueológicos (mediante un cerramiento) que han aparecido durante las excavaciones arqueológicas. «Están retirando desperdicios de la zona. Además, también se está preparando el asunto de la jardinería que está ligado al proyecto», destaca López.

Por este motivo, parte del recinto sigue aún rodeado de vallas, sobre todo la zona que va desde El Metido a Puerta del Alpéndiz. En esta misma área también permanecen instaladas las dos grúas, «ya que dentro se sigue moviendo material», agrega el arquitecto.

La previsión es que a principios de junio hayan finalizado todos los trabajos relativos a la ordenación y adecuación de los caminos de acceso al tramo que se ha restaurado.

Actos vandálicos

La limpieza en la muralla tras la restauración, para desgracia de muchos, ha durado menos de lo esperado. Aún no se ha entregado la obra y ya han aparecido las primeras pintadas (garabatos que simulan firmas) en la parte del lienzo que ha sido rehabilitado, junto a Puerta de Carros. El vandalismo ha tardado poco en castigar una vez más al que puede ser el monumento más mimado de la ciudad.

Este recinto amurallado ha sufrido durante mucho tiempo ataques de este tipo. Lo sorprendente esta vez es que el gamberrismo empieza a deteriorar la parte recién recuperada. «Es más una cuestión de estética, pero es muy triste que sigan ocurriendo este tipo de actos. Está claro que es un problema de educación y concienciación ciudadana», asevera Jorge López.

Tanto el arquitecto como muchos vecinos de Badajoz creen que cuando se retiren las vallas y se entregue la obra este monumento corre el peligro de ser objetivo de más actos vandálicos. «Habría que tomar medidas en cuanto a seguridad y vigilancia porque es un bien patrimonial abierto de gran importancia y que contiene elementos históricos de un valor incalculable», señala López.

Víctor Manuel Clemente y Fernando Rodríguez pasean con frecuencia por la Alcazaba. Ambos valoran positivamente el trabajo de restauración que se está desarrollando en este espacio y condenan este tipo de actos vandálicos. «La gente no es consciente de lo que cuesta conseguir que arreglen las cosas para que después vengan unos gamberros y las estropeen de esta forma», manifiestan.