El Cristo Negro hace historia en la Semana Santa cacereña

La lluvia sorprende a las procesiones

MARÍA JOSÉ TORREJÓN LORENZO CORDEROCÁCERES.
Paso del Cristo Negro, preparado para salir desde la Preciosa Sangre./
Paso del Cristo Negro, preparado para salir desde la Preciosa Sangre.

La lluvia sorprendió ayer a las procesiones del Miércoles Santo. La cofradía de los Ramos tuvo que recortar su recorrido al llegar a la calle Zurbarán y proteger sus dos pasos con plásticos para evitar que sufrieran daños. También se vieron obligados a alterar sus planes los hermanos de la cofradía del Cristo del Humilladero, que trasladaron la talla del Cristo de la Preciosa Sangre desde el templo del Buen Pastor hasta el del Espíritu Santo bajo plásticos. El Cristo Negro salió en procesión a las doce de la noche de la iglesia de San Francisco Javier (Preciosa Sangre). Se trata de una imagen única e irrepetible, motivada por las obras de la Concatedral de Santa María. La expectación estaba servida. Durante los últimos 26 años que se viene celebrando este desfile de manera ininterrumpida, la procesión del Cristo Negro sólo se ha suspendido en una ocasión por la lluvia.

Antes de que comenzaran a caer las primeras gotas (en torno a las diez de la noche) la cofradía de los Ramos sacaba a la calle el paso de la Virgen de la Esperanza y el del Cristo de la Buena Muerte. Medio centenar de mujeres acudieron a este desfile vestidas de mantilla para acompañar a la Virgen. Aunque ha habido tiempos mejores -se han llegado a contabilizar 800 otros años- esta procesión es la que más mujeres ataviadas de negro reúne. Tiene una explicación. En 1958, el entonces mayordomo de los Ramos, Abelardo Martín Fernández, hizo un llamamiento público para que las cacereñas se sumaran a esta procesión de mantilla.

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