San Francisco le gana el pulso a San Roque

El entierro de la sardina perdió numeroso público mientras que el desfile de comparsas en el centro tuvo éxito para ser su primer año

NATALIA REIGADASBADAJOZ.
San Francisco le gana el pulso a San Roque

Fue un entierro de la sardina triste y no por despedir los carnavales , sino por estar partido por la mitad. Los pacenses tuvieron que escoger entre cruzar el Rivillas para ir al acto tradicional o acudir al centro donde desfilaron las comparsas. Finalmente San Francisco le ganó la partida a San Roque.

El año pasado llovió en el entierro de la sardina, pero a pesar de las inclemencias había miles de pacenses en la avenida Ricardo Carapeto para ver el paso de las comparsas, aunque finalmente el pasacalles se acortó por la tromba de agua. En las aceras de gran parte de esta calle el público se colocaba incluso en tres filas para ver el cortejo. Ayer hizo sol, pero el número de espectadores fue mucho más escaso.

Los que faltaban en Ricardo Carapeto estaban en San Francisco donde, a la misma hora, desfilaban las comparsas que este año se han negado a acudir al entierro de la sardina. La división se produjo por un desacuerdo entre la Asociación de Vecinos de San Roque y la Federación de Asociaciones Locales del Carnaval Pacense (Falcap) y el martes de Carnaval fue el perjudicado.

Fue una jornada atípica. A las nueve de la mañana, cuando los bares de Ricardo Carapeto suelen estar llenos de jóvenes que aprovechan para desayunar tras una noche de fiesta, apenas un centenar de personas tomaban algo en las barras instaladas en el barrio. «Hay mucha menos gente. Será porque no hay desfile», comentaba uno de los camareros que añadía que su esperanza es que se animase más tarde.

A las diez y media, cuando solo faltaban 30 minutos para el entierro de la sardina, la avenida Ricardo Carapeto seguía desierta. No había sillas instaladas como otros años y eso sí, se habían retirado los coches aparcados, pero la circulación seguía abierta y la calle totalmente despejada de público. Una imagen resumió la situación. Dos miembros de Cambalada cruzaron la avenida mientras el público observaba como estos comparseros abandonaban San Roque en dirección al centro donde iban a desfilar.

«¿Será por el frío? Aquí falta gente», comentó María del Carmen Luján, vecina de la zona. A lo que un hostelero le respondió que la falta de público de debía a que no habría desfile como otro años. «Pues que triste», respondió. La sensación de esta vecina fue muy común ayer, ya que muchos pacenses descubrieron allí mismo que no estaban las comparsas. Algunos grupos, especialmente familias y mayores, incluso se animaron a marcharse al centro tras vivir el entierro para ver el final del desfile de agrupaciones.

Pasadas las once el ambiente mejoró en este barrio. Los vecinos se unieron al entierro de la sardina y, aunque con menos asistencia que otros años, el cortejo animó la avenida. Los primeros en pasar fueron los portadores del ataúd con la sardina y las plañideras llorando.

Les siguieron los miembros del grupo de percusión Batala Badajoz que sí decidieron acudir a San Roque y fueron muy aplaudidos por el público. El pasacalles se cerró con cuatro artefactos: La Brigada Antiardores con sus dos camiones, Aprisa y corriendo con su recreación del mundo submarino, Zoolandia, un trenecito lleno de divertidos animales y Los sin trineo, ganadores del desfile del domingo, con su camión cubierto de vegetación y ellos disfrazados de gnomos del bosque.

Tras el desfile, las barras se animaron y los pacenses se lanzaron a comer las tradicionales sardinas asadas y los pinchitos. A las dos de la tarde fue la degustación gratuita de sardinas con vino frente a la sede de la asociación de vecinos y el ambiente carnavalero se alargó hasta bien entrada la tarde. San Roque, por tanto, tuvo su día grande y con buen tiempo, aunque deslucido.

La segunda parte

Mientras todo esto ocurría en San Roque muchos vecinos del centro se sorprendieron. Desconocían la división de la fiesta y se encontraron con que cientos de comparseros se reunieron a las once de la mañana en San Francisco. Al principio hubo cierta descoordinación pero 45 minutos después las agrupaciones se organizaron y comenzaron un pasacalles dando varias vueltas por la plaza, luego recorriendo la avenida de Huelva y llegaron hasta Conquistadores.

La cantidad de espectadores fue parecida a San Roque, ya que el público se dividió, pero fue un éxito para ser la primera vez que las comparsas deciden desfilar por el centro en la mañana del martes de Carnaval. El sol ayudó, ya que los trajes lucieron mucho y consiguieron que se fuese sumando público a su recorrido. En este caso el perfil era principalmente de familias con niños que aprovecharon para disfrutar del ritmo de las comparsas. El pasacalles culminó pasada la una de la tarde y el único inconveniente para los asistentes fue que muy pocos bares en la zona abrieron sus puertas por lo que tomarse algo era difícil.

La división entre el entierro de la sardina y las comparsas se debe a que la Asociación de Vecinos de San Roque, por problemas presupuestarios, canceló el desfile infantil y la Falcap anunció que si no había pasacalles para los niños, los adultos tampoco irían al barrio. Finalmente el conflicto no ha podido solucionarse y la ruptura se confirmó ayer. Ambas partes, sin embargo, esperan solucionar la situación para que el año que viene no se desluzca de nuevo el martes de Carnaval.

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