El Ortega y Gasset celebra este año su 175 aniversario

El colegio más antiguo de Extremadura está planificando las actividades de conmemoración durante estos meses

GLORIA CASARES
El Ortega y Gasset siempre ha estado en el mismo lugar. ::                             G. C./
El Ortega y Gasset siempre ha estado en el mismo lugar. :: G. C.

Es cierto que en Almendralejo aún hay colegios públicos muy antiguos, no hay más que dar una vuelta por estos centros para darse cuenta de sus edificios, como el Antonio Machado, otrora colegio San Antonio, o el San Roque. Sin embargo, lo que mucha gente no sabe es que el colegio más antiguo de la ciudad no son éstos, sino el Ortega y Gasset, que este año cumple nada menos que 175 años.

Efectivamente, fue a primeros del años 1837, cuando se trasladó al edificio del antiguo convento de la Concepción una de las dos escuelas públicas que existían en Almendralejo. En concreto, fue en enero de ese año cuando un humilde maestro y un puñado de alumnos, todos varones, pisaron por primera vez el espacio que hoy ocupa para enseñar y aprender. Ese maestro pionero se llamaba Antonio Álvarez Cienfuegos, una persona que con los años resulta cada vez más digna de admiración porque marcó la base de lo que ha sido el centro en todos estos años. Desde entonces, y con distintos nombres 'oficiales', pero siempre con el 'popular' de las escuelas de la calle 'Harnina', se ha venido impartiendo clases ininterrumpidamente durante 175 años en el mismo lugar.

Esta circunstancia hace que Almendralejo cuente con el colegio público más antiguo de Extremadura y, quizás, de España, lo que no deja de ser un hecho que consideramos merece la pena resaltar.

En primavera

La conmemoración de este aniversario está siendo el eje vertebrador de las actividades que se están organizando a nivel de de centro, que además, tiene previsto organizar otras actividades especiales a lo largo de todo el año, aunque alguna de las más destacadas se celebrarán esta primavera.

Primero fue el convento de la Inmaculada, luego Vázquez Camarasa, más tarde General Franco y ahora Ortega y Gasset, han sido sus diferentes nombres, aunque para la memoria colectiva siguen siendo las Escuelas Harnina, nombre que rescató la asociación de madres y padres de alumnos.

Del viejo edificio solo queda la imagen en piedra de la Inmaculada Concepción que Marina Escrivana mandó tallar hace ahora cinco siglos. «Ella, que ha sido objeto de plegarias, súplicas y anhelos, se ha convertido en la depositaria de la historia, guardando el tesoro del tiempo. A maestros y alumnos nos gusta pensar que vela por mantener los principios que desde siglos han presidido estos muros», escribió hace algunas semanas la maestra Isabel Collado, que también ha sido la encargada de plasmar la historia del colegio en su página web.