Cinco jóvenes promesas clausuran las 'Noches de Toros' en Villafranca

El segedano Miguel Luna recibió el trofeo de la peña 'El Albero' como triunfador de la novillada que se celebró a beneficio de Cáritas

ANTONIO ORTIZVILLAFRANCA DE LOS BARROS.
Luis Domínguez, Fernando Ramos, el presidente de 'El Albero' Baltasar Manzano, Juan Ángel García, Fernando Flores y Miguel Luna. ::                             A.O/
Luis Domínguez, Fernando Ramos, el presidente de 'El Albero' Baltasar Manzano, Juan Ángel García, Fernando Flores y Miguel Luna. :: A.O

El ciclo de conferencias taurinas organizado por la peña 'El Albero' de Villafranca de los Barros bajo la denominación de 'Noches de Toros', llegó a su fin el pasado sábado. Para poner broche de oro a estas jornadas, que este año han alcanzado la XV edición, cinco jóvenes novilleros que torearon el pasado 9 de octubre a beneficio de Cáritas, se prestaron a relatar sus vivencias con ocasión de tan singular efemérides.

Como maestro de ceremonias actuó el presidente de la peña, Baltasar Manzano, que estuvo magistral como en su faceta de entrevistador atrevido, inquisidor y siempre bien informado. El auditorio, que se dio cita en un conocido restaurante situado a las afueras de la localidad, disfrutó con las preguntas y sobre todo con las ingenuas, sencillas e ilusionantes respuestas de las jóvenes promesas del toreo quienes dejaron muy claro que tienen ante sí una batalla dura de pelar.

El grupo formado por Juan Ángel García (La Parra), Fernando Flores (Salvatierra de los Barros), Fernando Ramos (Villafranca de los Barros), Miguel Luna (Zafra) y Luis Domínguez (también de Villafranca de los Barros) recibieron de muy buena manera los envites que les iba lanzando Manzano y respondieron con mucha serenidad, sentido común y espíritu crítico a cuantas cuestiones les fueron planteadas. Ni siquiera la presencia de sus progenitores en la charla amilanó a las jóvenes promesas que hicieron gala de desparpajo, conocimiento y, sobre todo, unas ansias de triunfar dignas de todo elogio.

Todos reconocieron que el momento de salir a la plaza vestido por primera vez de luces es algo que impone respeto, aunque algunos no tuvieron empacho en afirmar que les inquietaba más la larga espera a la hora de hacer el paseíllo (por culpa de una 'invisible' boca de riego que obligó a retrasar el comienzo de festejo por espacio de 45 minutos), aunque todo mereció la pena por el momento mágico en que se enfrentaron a los novillos.

Fue curioso comprobar cómo todos -salvo uno que dijo estar pendiente de cómo torean las figuras para intentar aprender de todos ellos- tratan de tener su propio estilo, aunque dejándose adoctrinar por sus profesores de la Escuela Taurina de la Diputación de Badajoz, a los que mencionaron para agradecerles la ingente labor que desempeñan con todos los que se inician en el fantástico pero también complicado mundo de los toros.

Hubo coincidencia total a la hora de pedir cada vez un mayor número de oportunidades para los que empiezan, aunque siendo conscientes de que una gran parte de su éxito radica en la entrega y el esfuerzo que debían poner ellos en el día a día para hacer compatibles su vocación de torero con la de su formación académica.

Cena y trofeos

Una vez finalizada la charla coloquio con los novilleros se celebró la cena que sirvió como convivencia anual de la peña 'El Albero'. Durante la misma se procedió a la entrega de las distinciones anuales a los triunfadores de la temporada.

Se otorgó el título de Socio de Honor al Patronato de Tauromaquia de la Diputación de Badajoz, cuyo gerente Fernando Masedo agradeció no sin antes destacar el importante papel que juega la Escuela Taurina en el fomento y divulgación de la fiesta desde su fundación.

Del mismo modo, se hizo entrega de un trofeo, como triunfador de la fiesta en esta temporada, al torero Alejandro Talavante (que no pudo asistir por estar haciendo campaña americana), y también hubo premio para Miguel Luna, como triunfador de la novillada de Villafranca, así como un reconocimiento para el resto de jóvenes participantes en dicho festejo benéfico que recaudó 8.000 euros, destinados a Cáritas.

En definitiva, la peña 'El Albero' se ha apuntado otro tanto con la organización de las 'Noches de toros', por las que han pasado veterinarios de prestigio, autoridades que ejercen su labor en plazas de tanto abolengo como la Maestranza de Sevilla o Las Ventas de Madrid, aficionados que representan a colectivos tan importantes como la Unión Taurina de Abonados del coso sevillano o el Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida, asesores taurinos y como remate ese ramillete de jóvenes promesas que dan fe del auge de la fiesta y de un futuro que promete en contra de los agoreros que se rasgan las vestiduras cuando unos cuantos anuncian el declive del mundo del toro.

Nada de eso parecen confirmar lo visto y oído desde el pasado 14 al 17 de diciembre, gracias a colectivos como 'El Albero' y su junta directiva, que han tenido el gesto de dedicar estas jornadas a Francisco Mancera 'El Abuelo', que quedará para el recuerdo como uno de los aficionados que más hicieron por la fiesta.