MONAGO DA EL PELOTAZO

El PP tiene la mayoría absoluta a coste cero. IU no le ha exigido esas cosas que pedían antes los izquierdistas y que chirrían al votante de derechas: que suba impuestos, nacionalice bancos, expropie fincas...

MANUELA MARTÍN
Pedro Escobar y José Antonio Monago, en un acto público el pasado viernes en Cáceres. ::
                             MARISA NÚÑEZ/
Pedro Escobar y José Antonio Monago, en un acto público el pasado viernes en Cáceres. :: MARISA NÚÑEZ

NI en sus mejores sueños había imaginado José Antonio Monago que iba a solventar con tanta facilidad el trago de aprobar los Presupuestos sin contar con mayoría absoluta en la Asamblea. La decisión de Izquierda Unida de retirar la enmienda a la totalidad que había presentado despeja el camino al Ejecutivo de Monago, que encara 2012 con la tranquilidad de contar con un socio que no le va a dejar tirado en los momentos clave.

La experiencia muestra que los tres diputados de IU, por mucho revuelo que monten, siempre acaban por apoyar las decisiones del Gobierno extremeño. Lo hicieron primero con la investidura, después con la elección de los cargos directivos de la televisión y ahora con el presupuesto.

Es cierto que no existe un pacto de legislatura PP-IU, pero el papel que está jugando la coalición de izquierdas es como si lo hubiera. Y el desconcierto (dentro y fuera de IU) que provocan plenos como el del jueves, se debe principalmente a que Pedro Escobar y sus compañeros quieren mantener la ficción ante la opinión pública de que no existe tal pacto. Y quieren que nos la creamos. El problema añadido para IU no es ya que apoye al PP (que es legítimo, aunque debería explicarlo a sus votantes), sino que insulte a la inteligencia de todos los extremeños queriéndoles hacer creer que la decisión de dar vía libre a los Presupuestos no estaba tomada desde hace semanas. Quien tuviera ocasión de ver el pleno del jueves observaría cómo Escobar cargaba contra el presupuesto y pedía con firmeza que se retirara el proyecto para, media hora después, darle vía libre.

Nos toman por tontos

El cambio de opinión se había producido gracias a que el PP -que había descartado como irrealizables las propuestas de IU de subir impuestos, reclamar la deuda histórica y vender viviendas para conseguir más ingresos- prometió que, si se consigue ese dinero se destinará a pagar la renta básica y a promover el empleo. Muy bonito si no fuera porque tanto Monago como Escobar saben que Rajoy no va a soltar un euro de la famosa deuda histórica. Ese dinero está tan seguro como que nos toque a todos el gordo el próximo día 22.

Insisto. Los tres diputados de IU tienen todo el derecho del mundo a apoyar los presupuestos del PP. Sea porque creen que su respaldo aporta estabilidad a Extremadura; sea porque los populares les caen más simpáticos que los socialistas o porque los tratan mejor. A lo que no tienen derecho es a tomar a los extremeños por tontos escenificando en la Asamblea una tensión y unas diferencias con el Gobierno regional que no existen. Que se junten, negocien, acuerden, lo expliquen y todos contentos. Nos ahorramos trámites.

A coste cero

¿Tiene futuro la colaboración PP-IU? Quién sabe. Ciertamente, para el PP la situación es inmejorable. Tiene la mayoría absoluta de facto a coste cero. Hasta ahora no ha cedido en nada para asegurársela, por lo que ni siquiera su clientela electoral tiene motivos para sentirse incómoda. Para darle el apoyo a Monago IU no le ha exigido esas cosas que pedían antes los izquierdistas y que chirrían al tradicional votante de derechas: que nacionalice bancos, expropie fincas, suba impuestos a los ricos, le quite ayudas a colegios religiosos. El PP está llevando a adelante su programa sin someterse a la presión, o al chantaje, que las minorías ejercen sobre los gobiernos que no tienen respaldo parlamentario suficiente, algo sobre lo que los nacionalistas (y Zapatero y Aznar) saben mucho.

Cuestión distinta es lo que pase en Izquierda Unida a medio y largo plazo. De momento, los buenos resultados electorales del 20-N han reforzado la apuesta hecha en junio de permitir el gobierno del PP. Pero la deriva cada vez más evidente hacia una colaboración estrecha con el Ejecutivo de Monago ya les está pasando factura dentro de la coalición.

De ahí la enmienda de quita y pon a los presupuestos y la insistencia de los tres diputados en que ellos, aunque pactan con el Gobierno, siguen siendo oposición.