Malpartida y Sierra de Fuentes se rebelan contra la subida del recibo del agua

Los alcaldes dicen que sus municipios no tienen por qué pagar las deudas de la capital, que se sufragan con el canon de 30 millones

J.J. GONZÁLEZ @HOY_JJGONZALEZCÁCERES.
Instalaciones del trasvase del Almonte, de donde se eleva agua al pantano del Guadiloba. ::                             LORENZO/
Instalaciones del trasvase del Almonte, de donde se eleva agua al pantano del Guadiloba. :: LORENZO

Los vecinos de Malpartida de Cáceres y de Sierra de Fuentes no tienen por qué pagar, a través del recibo del agua, las deudas que haya podido generar el Ayuntamiento de la capital, que es el que abastece de agua a estos dos municipios. Es lo que dicen los alcaldes de Malpartida, Alfredo Aguilera (del PP), y de Sierra de Fuentes, Antonio Luis Díez (del PSOE). Se rebelan contra el tarifazo. Han hecho números y ven que las nuevas tarifas del agua suponen un incremento del 44 por ciento en elprecio que con la nueva contrata del servicio les cobrará el Ayuntamiento de Cáceres por distribuirles el agua con el que abastecen a sus vecinos: 5.000, en Malpartida, y 2.000 en Sierra de Fuentes.

Los dos municipios forman parte del mismo servicio de abastecimiento, el de la capital, y este incrementa de forma abultada sus costes con la nueva contrata, sobre todo debido a que hay que amortizar el canon de 30 millones de euros que se exige a la nueva empresa concesionaria. Además del canon, hay otro factor que encarece el servicio, las obras de mejora de infraestructura por valor de 13 millones de euros, pero en este último caso, los alcaldes de Malpartida y de Sierra de Fuentes no ponen objeciones porque serán eso, mejoras del servicio. Lo que no están dispuestos a aceptar es que en el recibo de sus municipios se deje ver la repercusión del canon de los 30 millones de euros, ya que este se ha exigido a la empresa como forma de cancelar un crédito por igual valor que pidió el Ayuntamiento de la capital en 2009 para pagar sus deudas atrasadas con proveedores y contratistas.

Así, Díez y Aguilera coinciden en que sus respectivas localidades no pueden contribuir a pagar deudas que no les corresponden. «Nosotros no podemos pagar las deudas de otro ayuntamiento», afirma el alcalde de Malpartida, quien ya tuvo ocasión de exponer sus argumentos a la alcaldesa de Cáceres, Elena Nevado, a mediados del pasado mes de agosto, cuando se estaban elaborando las nuevas ordenanzas fiscales del servicio. Éstas fueron aprobadas de forma inicial en el Pleno municipal de septiembre y ahora se encuentran en período de presentación de alegaciones. Hay colectivos, como la agrupación vecinal, que ha presentado alegaciones y otros también lo harán, como los responsables de los hoteles. Y a ellos se sumarán los ayuntamientos de Sierra de Fuentes y de Malpartida.

El alcalde de Sierra de Fuentes también señala que sus vecinos no pueden sufrir las consecuencias del canon: «somos víctimas, con derecho al pataleo, de las deudas del Ayuntamiento de Cáceres con su mala gestión», se lamenta.

Los dos municipios reciben el suministro de agua de la capital, que les factura la cantidad que les distribuye de forma global, registrada en sendos contadores generales: unos 400.000 metros cúbicos anuales a Malpartida y 150.000 a Sierra de Fuentes. El agua tiene ahora para ellos un precio de 0,45 euros el metro cúbico (disfruta de una bonificación del 47 por ciento) y con la nueva contrata pasará cobrarse a 0,65 euros, un 44 por ciento más, según señala Alfredo Aguilera, quien insiste en que solo consideraría como aceptable un incremento del 20 o el 25 por ciento, por el aumento de costes y por las mejoras del servicio. Su Ayuntamiento recibe el agua de Cáceres y, a su vez, la distribuye a sus vecinos, con incremento del precio por costes locales ya que tiene personal propio para tratar el agua y lectura de contadores.

Aguilera indica, además, que en las nuevas ordenanzas no figura que estos dos ayuntamientos sean eximidos de los coeficientes disuasorios aplicables a los consumos variables, con lo que, de ser así, Malpartida y Sierra de Fuentes verían disparado todavía más el recibo (un 160 por ciento más) al estar gravados los grandes consumidores, con casi el doble de tarifa a partir de 1.000 metros cúbicos bimestrales. Este detalle también será otro motivo de la alegación que presentará Malpartida, cuyo alcalde tiene claro que no puede aceptar la repercusión del canon: «yo tengo mis propias deudas y nosotros no vamos a ver un euro del canon de los 30 millones para pagar a nuestros acreedores».

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