Los nuevos suelos urbanizables harán aumentar la recaudación por el IBI

Se ha encargado ya la nueva ponencia catastral, en la que surgen 1.900 hectáreas de nuevos terrenos que tendrán que tributar

J. J. GONZÁLEZCÁCERES.

Los propietarios de los nuevo suelos urbanizables calificados así por el Plan General Municipal (PGM) aprobado el año pasado están de enhorabuena porque cuentan con expectativas de beneficios al poder edificar en ellos, pero al mismo tiempo con la crisis del ladrillo esos previsibles beneficios tardarán un tiempo y, sin embargo, sus dueños tendrán que empezar a pagar más impuestos por los terrenos al haber pasado a la consideración de urbanizables.

Es la cara y la cruz con la que se encuentran ahora mismo en la ciudad los propietarios de los nuevos sectores urbanizables aprobados en el PGM. Son alrededor de 1.900 hectáreas de terrenos, que serán incluidos en la nueva ponencia catastral que se ha encargado ya en la ciudad, para beneficio de las arcas del Ayuntamiento, que ingresarán más porque a partir de ahora tocará pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de naturaleza urbana por estos nuevos terrenos, es decir con una cuantía mayor que el IBI rústico que correspondía antes de la entrada en vigor del nuevo Plan de Urbanismo, en vigor desde febrero de 2010.

Este importante incremento de los ingresos por IBI será toda una compensación a la disminución que ocasionará la rebaja del tipo impositivo del impuesto para comercios, industrias y hostelería, rebaja que se aprobará hoy en la comisión de Economía. La bajada del tipo impositivo de 0,75 a 0,70 para estos inmuebles comerciales ocasionarán una disminución de ingresos de 113.000 euros anuales, sobre un totales de 20 millones de euros.

IBI urbano

El IBI urbano no sólo se paga por una vivienda o edificación sino también por solares consolidados y por suelos calificados como urbanizables, es decir aquellos que han dejado de ser rústicos y sobre los que existe una expectativa de construcción en el futuro. Las cuantías del tributo en cada caso dependerán de la valoración que se haga de los terrenos, con varios factores en juego, pero lo cierto es que los nuevos suelos supondrán un pago mayor a partir de ahora, una vez elaborada la nueva ponencia catastral.

En todo caso, el valor de los terrenos no se mide por los metros cuadrados que tiene sino por lo que se ha construido o se puede construir. Así esas nuevas 1.900 hectáreas de suelo urbanizable se valorarán por los aprovechamientos lucrativos que contienen, es decir por los metros cuadrados edificables. Suman cinco millones de metros cuadrados o 500 hectáreas, distribuidas en las tres área contenidas en el PGM.

El área 1, con las nuevas urbanizaciones de la expansión de Cáceres en una prioridad inicial (que se pueden construir a corto plazo) suman casi 24.000 viviendas. Son 9,.6 millones de metros cuadrados de superficie y 3,6 millones de aprovechamiento. El área 2, también residencial para hacerse a medio plazo, tiene 3,2 millones de metros cuadrados de terrenos, con 1,17 millones de metros de aprovechamiento, para edificar 7.000 viviendas. El área 3, a largo plazo y con baja de densidad de viviendas, suma 1,4 millones de metros, con 243.000 metros de aprovechamiento. Serian 1.500 viviendas. En total, el PGM contempla casi 33.000 viviendas.

El IBI urbana también integrará nuevos suelos industriales, con 4,6 millones de metros cuadrados de superficie y dos millones de metros de aprovechamiento lucrativo.