«Si van a paralizar las oposiciones, que nos devuelvan nuestro dinero»

Los más de 40.000 opositores que aspiran a las plazas del SES, afectados por la falta de concreción de la Junta

ARACELY R. ROBUSTILLOBADAJOZ.
Dos opositoras consultan la convocatoria para la oferta pública de empleo en una academia. ::                             PAKOPÍ/
Dos opositoras consultan la convocatoria para la oferta pública de empleo en una academia. :: PAKOPÍ

Más de 40.000 personas que han presentado su solicitud para optar a la oferta de empleo público del SES , según fuentes oficiales, afrontan estos días la difícil tarea de abordar unas pruebas que en este momento se encuentran en 'stand by' (en espera), según la máxima responsable de sanidad en la región, la consejera de Salud y Política Social, Jerónima Sayagués.

«Si van a paralizar las pruebas que nos devuelvan nuestro dinero», sentencia P. C., un joven emeritense de 32 años que aspira a una de las 216 plazas de enfermero ofertadas. Considera indignante que decidan paralizar el proceso pero no la recaudación.

El precio de las tasas para presentar la solicitud en las diferentes categorías oscila entre los 12 y los 38 euros, según explica Damián Cumbres, secretario regional del sindicato de enfermería Satse, que recuerda que hay gente que además se presenta a varias plazas, por lo que suma varios importes.

«La Junta ha debido hacer una caja enorme, teniendo en cuenta que en esta convocatoria el plazo para presentar la solicitud ha sido de dos meses, con el consiguiente 'efecto llamada' para personas interesadas provenientes de otras comunidades autónomas», argumenta el enfermero emeritense.

Desde los sindicatos explican que, según la Administración, el plazo se amplió con respecto a otras ocasiones, «teniendo en cuenta que coincidía con la época vacacional y podía haber gente que no se enterara de la convocatoria», aclara Cumbres.

Aunque el precio que han tenido que pagar por la convocatoria miles y miles de opositores va más allá de lo puramente económico. Rocío Medina no cree que su mayor pérdida, en caso de que la convocatoria no llegue a buen puerto, sean los 130 euros mensuales que le ha pagado a su academia durante dos años para preparar la oposición. «Lo peor es el tiempo impagable que sacrificas para compaginar el trabajo, un hijo de nueve meses, la casa...». Rocío reconoce, sin embargo, que la congelación es algo que se rumoreaba desde principio de verano.

Afirma que el PSOE mantuvo la convocatoria de cara a las elecciones del 22-M. «A nivel político les interesaba para sacar votos. Pero desde el principio se sabía que el futuro era incierto», lamenta esta sanitaria, que pide al actual Gobierno que acabe con la incertidumbre. En su opinión, compartida por otros muchos compañeros, «tanto los sindicatos como los políticos se están pasando unos a otros la pelota sin pensar en nosotros, los más perjudicados».

«Nuestra interpretación es que, como no hay dinero, a la Junta le ha venido muy bien que haya impugnaciones porque así tienen una excusa para paralizarlo todo», resume.