A la espera de la Unesco

Será el primer recorrido oficial desde que Plasencia, el Parque de Monfragüe y Trujillo optan al título mundial Con incertidumbre y responsabilidad aguardan los candidatos a Patrimonio de la Humanidad la visita que los expertos harán a mediados del mes de octubre

PILAR ARMEROPLASENCIA.
A la espera de la Unesco

En Plasencia, Trujillo y el Parque Nacional de Monfragüe se trabaja duro desde hace tiempo para lucir lo mejor posible. La tarea se ha intensificado todavía más en las últimas semanas, desde que se conoce que a mediados de octubre estarán bajo el prisma más directo posible de técnicos de la Unesco, que evaluarán sobre el terreno sus posibilidades para optar al título de Patrimonio de la Humanidad.

Será la primera visita oficial desde que en junio de 2010 el Gobierno central eligiese la triple candidatura entre otras 54 recibidas del resto de España, con el fin de que figure entre las electas en la convocatoria del verano que viene.

Dos años antes, en septiembre de 2008, responsables de los tres lugares anunciaron su decisión de concurrir de manera conjunta, motivados por los lazos económicos, sociales, culturales y medioambientales que les unen desde hace siglos.Desde entonces, en Extremadura se está trabajando para mostrar la riqueza de este trío y es ahora cuando se verán sometidos a un examen especial, aunque la evaluación se está realizando desde la distancia hace tiempo, a través de los medios de comunicación, redes sociales o contacto directo con gente, sin necesidad de que los evaluadores se den a conocer.

Todo se desarrolla con la mayor discreción posible, la cualidad que mejor define el trabajo del organismo internacional en este proceso. Se pone especial cuidado en cada paso que se da, con el fin de hacer el menor ruido posible. Tanto es así, que cuando se pide información a la Unesco sobre este tipo de visitas, la respuesta es que nunca se comunica quiénes son las personas a las que se encarga cada misión de evaluación, ni cuándo la realizarán, ni qué harán durante la misma.

«A veces las autoridades locales sí lo hacen, pero, en aras de la independencia de su misión, nosotros nunca informamos de nada», es su respuesta.

Gente de altura técnica

Los expertos que vendrán el mes que viene a Extremadura son profesionales de altura técnica. Los nombra el Icomos (Comité del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios) y la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Pueden o no ser españoles, pero en cualquier caso, deben tener un perfecto conocimiento del idioma, incluso para hablarlo a nivel coloquial.

El personal que desde Extremadura trabaja en la candidatura les está preparando una agenda que no tienen obligación de seguir, porque son libres de organizar sus propias rutas, acompañados o en solitario.

En los ayuntamientos de Plasencia y Trujillo se les espera con incertidumbre y responsabilidad.

El primer edil placentino, Fernando Pizarro, quiere que encuentren la ciudad «en las mejores condiciones posibles, para que la evaluación sea positiva respecto al conjunto de la candidatura». Con ese propósito por delante, se han intensificado los trabajos de limpieza urbana, la eliminación del tráfico en la zona monumental, el proceso de protección del monte público Valcorchero o la mejora de la accesibilidad para discapacitados, entre otras cosas.

Lo mismo que en Trujillo, desde donde su regidor municipal, Alberto Casero, siente una gran responsabilidad «en un momento histórico, en el que nos jugamos mucho». Su deseo es, también, que los técnicos «se lleven una gratísima impresión y que detecten nuestro interés por mantener el patrimonio natural y cultural».

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