«Ni cura ni concejal, nos casa un actor»

Una pareja de Badajoz que contrajo matrimonio el pasado mes cuenta su experiencia: «Quisimos que la boda fuera especial y con un toque gracioso» La última moda en ceremonias es contratar secretamente a un 'humorista' que dé la nota

ROCÍO SÁNCHEZ RODRÍGUEZ ROSANCHEZ@HOY.ESBADAJOZ.
«Ni cura ni concejal, nos casa un actor»

Empieza la ceremonia. El 'oficiante' arranca con una lectura sobre los votos matrimoniales, algo parecido 'a amarla y respetarla en los buenos y malos momentos' pero en versión laica. Una bellas palabras que agradan al público. Hasta ahí, todo normal. Pero, 'inesperadamente', al citado 'oficiante' le suena el teléfono y, para sorpresa de los asistentes, responde a la llamada. Lo que le comunican no le gusta nada: se pone muy nervioso y a dar voces. «Se hizo pasar por un concejal del PP de Badajoz (parece ser que los invitados a la ceremonia no estaban muy familiarizados con las caras de los ediles pacenses, puesto que nadie dudó de que él fuera uno de ellos) y como resulta que el día de la boda, el pasado 11 de junio, era la fecha en que se constituían los nuevos ayuntamientos tras las elecciones, la llamada era de un compañero de partido que le informaba que finalmente no contarían con él, que lo dejaban fuera. De manera que se cabreó mucho», cuenta el novio, que, junto a la novia, fue el único cómplice.

Tras colgar el móvil, continua con la ceremonia. Pero al minuto vuelve a comportarse de manera extraña. «Empezó a soltar un discurso sobre 'la otra parte' del matrimonio y contó que ese mismo día hacía un año que él se había divorciado, y se puso casi a llorar. Entonces yo me levanté y le eché el brazo por encima para consolarlo mientras que el murmureo entre los invitados cada vez era más alto».

La broma fue descubierta por completo cuando, para cerrar el acto, el 'oficiante' leyó un documento sobre agricultura y pesca porque se había confundido de libro. «En ese momento ya los invitados se dieron cuenta de que todo estaba preparado, y el propio 'farsante' confesó quién era».

Los protagonistas de esta historia son los pacenses Francisco Javier Torrado Carrasco, de 35 años, Eva María Santana Tobal, de 30, y uno de los actores que trabaja para la empresa Badajocio, una agencia de ocio y espectáculos experta en organizar este tipo de saraos.

Los novios se casaron el 3 de junio, pero quisieron celebrar la ceremonia unos días después y hacerla «de manera especial y con un toque de humor».

«Uno de los invitados vino a decirme que hubo un momento en el que lo pasó mal y que pensaba: 'Qué mal día está teniendo este hombre, el pobre'. La verdad es que la gente se rió mucho después, gustó la broma. Sabíamos que nuestros padres lo iban a encajar bien». Durante al menos 15 minutos, los invitados se 'tragaron' la pantomima.

Francisco Javier y Eva María querían tener una ceremonia civil, pero en un lugar que no fuera ni el Ayuntamiento ni un juzgado, «pero esa opción no es posible. Los estatutos y las actas no se pueden sacar del juzgado o del Ayuntamiento, a menos que tengas un buen enchufe». Así que había que celebrar dos bodas: la del 'papeleo' y la del convite y la barra libre. «Entonces pensamos que en vez de hacerlo de una manera seria, era mejor en plan cómico». Eligieron los jardines del hotel Confortel como escenario y allí se llevaron a su actor. El servicio les costó 180 euros.

'A la carta'

El de esta pareja es sólo un ejemplo más de la última moda en ceremonias. Según Álvaro Roa, encargado de Badajocio, este tipo de eventos es cada vez más habitual. Ahora lo que se estila son las 'bodas a la carta'. «Los principales clientes son parejas homosexuales. Muchas veces el actor no dice en ningún momento que no es concejal, se hace de manera seria y todo el mundo se lo cree. Pero estos chicos quisieron que además tuviese un toque de humor y estaban muy implicados en la broma, por eso salió tan bien», explica Roa.

Una opción más para los que quieren celebrar el rito nupcial siendo originales.

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