«Torear es un arte para aprender a vivir, aunque se muera»

Con motivo de la inauguración del coso de su Don Benito natal, el escritor ha publicado 'Tauromaquia (antología trema)' Antonio María Flórez Escritor

ESTEFANÍA ZARALLOBADAJOZ.
El médico y escritor Antonio María Florez en la plaza de España de Don Benito, su localidad natal. ::                             LUCÍA GARCÍA MERA/
El médico y escritor Antonio María Florez en la plaza de España de Don Benito, su localidad natal. :: LUCÍA GARCÍA MERA

'Torear es un arte. Se aprende muriendo, sin entregar la vida'. Este es el primer poema de 'Tauromaquia (antología trema)' un terceto al estilo medieval de esta obra publicada por Antonio María Flórez, médico de profesión y escritor de vocación. Nacido en Don Benito, se siente extremeño y latioamericano pues se crió en Colombia y vivió en Brasil. Es autor de 'La ciudad' (2001), 'El arte de torear' (2002), 'Desplazados del paraíso' (2003), 'Dalí. El arte de escandalizar' (2004), 'Transmutaciones. Literatura colombiana actual' (2009) y 'Corazón de piedra' (2011). Con motivo de la inauguración de la plaza de toros de Don Benito -que tuvo lugar el pasado 17 de abril- ha publicado esa obra, compuesta por cuatro libros que recogen buena parte de su poesía taurina.

-Ha publicado varios libros de poesía pero ninguno de temática taurina, ¿cómo surgió esta idea?

-Desde hace mucho tiempo escribo poemas taurinos, tal vez influenciado por la Generación del 27, textos sueltos que han surgido al impulso de una emoción vivida en la plaza o impresionado por algún hecho tráfico como la cogida y muerte de un torero, como en el caso de Pepe Cáceres, un diestro colombiano. Los primeros textos eran breves, los enseñaba a mis amigos y los guardaba. Me di cuenta de que tenía suficiente material para atreverme con un libro y así salió 'El arte de torear' que fue premiado en Colombia y tuvo una buena acogida crítica. 'Tauromaquia (antología trema) está compuesto por cuatro libros y recoge buena parte de mi poesía taurina y la única intención del mismo era vincularme con él a los actos de inauguración de la nueva plaza de toros de Don Benito.

-¿Dónde encuentra la inspiración?

-En los aspectos más trágicos. También ver cómo ese juego ceremonial que se desarrolla en la plaza, donde el riesgo y el valor están presentes, se convierten en arte.

-¿Cuánto tiempo le ha dedicado a esta obra?

-En este libro están recogidos textos de por lo menos 20 años.

-¿Es aficionado a la tauromaquia?

-Me gustan los toros pero no soy fanático. Lo que más me llama la atención es su componente mítico prehistórico, un culto, a la vez profano y religioso, que viene de los albores de la humanidad: lo germinal, la emoción que impregna mis sentidos, el riesgo constante, el miedo, la muerte como metáfora y hecho cierto.

-¿Cuáles son los aspectos del mundo del toro que más llaman su atención?

-Me interesa el tema de la muerte, desde lo antropológico y lo trascendente. Últimamente también exploro el comportamiento de la gente en la plaza y sus alrededores, réplica exacta de la sociedad.

-¿Cómo describiría el toreo?

-Torear es un arte para aprender a vivir, aunque se muera. Porque la lidia es medida, regla precisa, redonda e infinita ante la muerte. Así lo expreso en dos de mis poemas.

-Estamos acostumbrados a ver muchas esculturas o pinturas taurinas pero quizás pocos poemas...

-No estoy de acuerdo. Muchos, muchos escritores y en distintas lenguas se han ocupado de mundo de los toros, ahora y en épocas pretéritas. Lord Byron, Rainer María Rilke, Jean Cocteau, Montherlant, o premios Nobel como Hemingway, Octavio Paz o Vicente Aleixandre. O mitos como Rubén Darío, Lorca, Alberti, Gerardo Diego o Miguel Hernández. En el libro 'El siglo de Oro de la poesía taurina' aparecida recientemente, se reseñan 239 poetas de importancia con obra taurina, entre ellos algunos contemporáneos como Francisco Brines, Felipe Benítez Reyes, Santiago Castelo o Carlos Marzal.

-Volviendo a su obra, en ella hay varias partes claramente diferenciadas. La primera llama especialmente la atención por sus poemas breves pero intensos...

-Sí, son tercetos, al estilo medieval, pero carentes de rima. En ellos se busca el ritmo a través de golpes de respiración. Son muy visuales y me han dejado muy satisfecho por su fuerza, concisión y profundidad.

Vinculación con Don Benito

-¿Cuál es su vinculación con Don Benito? Hay varios poemas que hacen referencia y uno de ellos incluso a su extinta plaza de toros. ¿Son sus recuerdos de infancia los que se plasman en esos versos?

-Yo nací en Don Benito y aquí tuve mis primeros contactos con el mundo de los toros. Alguna vez mi abuela me habló de la antigua plaza de toros de la localidad, pero también mi tío abuelo Tomás Zuloaga, ginecólogo prestante, me dio a conocer algo de este mundo tan interesante. Algunos poemas evocan aquellos tiempos y escrutan el pasado extremeño de los toros.

-Usted ha vivido en Colombia y hace referencias también su obra. ¿Cómo se vive la fiesta allí?

-Se vive con mucha pasión y conocimiento. En Manizales y Bogotá, muy al estilo madrileño. En Cali y Cartagena, más festivo y jacarandoso, a la manera andaluza.

-Hábleme de sus anteriores publicaciones.

-Mi vinculación con la poesía, con la literatura en general, es temprana, porque me dedico no solo a ella, sino también a la narración, al periodismo y al ensayo, tanto cultural como científico. Durante muchos años fui corresponsal del diario 'La Patria de Manizales' y escribí artículos en varios suplementos culturales de países andinos. Además, fui un par de años asesor del Ministerio de Comunicaciones de Colombia como columnista. Tal vez mis obras más conocidas por allí sean una biografía que escribí sobre Dalí titulada 'El arte de escandalizar' y un libro de poemas, 'Desplazados del paraíso', que fue premio nacional de poesía 'Ciudad de Bogotá' en el año 2003, libro que hace una lectura descarnada y cercana, muy humanista, del terrible fenómeno del desarraigo forzado que azota aquel país.

-La escritura entonces, no es su profesión...

-No, es una vocación. Soy médico en ejercicio, con especialidad en medicina del deporte. Durante mucho tiempo me dediqué a la docencia universitaria y a la administración pública.

-¿En qué trabaja ahora?

-Ando liado con una novela que me trae de cabeza. Y preparando un libro de ensayos.

-Por último, ¿donde se pueden encontrar sus libros?

-Los publicados por la Editora Regional, 'Transmutaciones' y 'Desplazados del paraíso', y por Littera, 'Corazón de piedra', en cualquier librería de Extremadura. 'Tauromaquia' en cualquier librería de Don Benito o, en su defecto, a través de antoniomaflorez@hotmail.com.