Monago se siente presidente

«Hay algo que ha unido a IU y PP: padecer al socialismo, y más ellos que nosotros», dice en Cáceres«Si yo fuera el PSOE, me abstendría (en el acto de investidura), sería una lección de humildad», asegura

ANTONIO J. ARMEROCÁCERES.
Monago y Fernando Pizarro, ayer a la puerta de la sede del partido en Cáceres. ::                             LORENZO CORDERO/
Monago y Fernando Pizarro, ayer a la puerta de la sede del partido en Cáceres. :: LORENZO CORDERO

No lo es, y no se sabe si lo será -he ahí la piedra filosofal de la política extremeña desde el 22-M por la noche-, pero Monago se siente presidente. «Pase lo que pase, me sentiré el presidente de los extremeños», dijo ayer en Cáceres el líder regional del PP.

Calzado con las mismas zapatillas negras que utilizó durante casi toda la campaña, Monago pasó por Cáceres para presidir el comité ejecutivo provincial. La previsión decía que el secretario general del PP iba a dar un 'canutazo' (palabro inventado para referirse a las declaraciones que alguien hace de pie y durante sólo unos minutos, algo así como una rueda de prensa pero en versión reducida e informal); sin embargo, la expectación mediática le obligó a sentarse a la mesa, flanqueado por Laureano León (presidente provincial) y Elena Nevado (alcaldesa electa de Cáceres) y habló durante veinte minutos.

La celebración del comité ejecutivo provincial reunió en la sede a un buen número de alcaldes, que siguieron con atención las palabras de su jefe. «Pase lo que pase, me sentiré el presidente de los extremeños, y no por una cuestión moral, sino por la fuerza de los votos», dijo Monago, que reiteró que por una cuestión de respeto, no hablará sobre la forma elegida por Izquierda Unida (IU) para decidir su postura ante la investidura del próximo presidente de la Junta. «Ni puedo ni debo opinar sobre la hoja de ruta de IU», afirmó el líder regional de los populares, que ante la perspectiva de tener que esperar tres semanas hasta conocer la decisión de la coalición izquierdista, entiende que él no puede hacer nada. «¿Y qué hago yo? Toca esperar. Soy respetuoso con Izquierda Unida, pero no por estrategia, sino por convicción», argumentó el presidente del PP extremeño, que no obstante, sí se refirió ayer a un nexo entre su formación con IU. «Hay algo que nos ha unido: hemos tenido que padecer al socialismo. Y más ellos que nosotros. No hay más que ver la mesa del Parlamento. Eso está influyendo también en la toma de decisiones».

Durante su comparecencia, José Antonio Monago destacó un dato. «Hemos sido la formación política que más ha recortado al PSOE en toda España, 14 puntos. De los ocho diputados que han perdido, cinco han sido para el PP», explicó, justo antes de dar las gracias «a los socialistas que nos han prestado su voto». «Gente de centro, moderada -añadió-, que de buena fe votaba al PSOE pero que no se siente identificada con el socialismo actual».

A partir de esta reflexión, el número uno de los populares en la región afirmó que «Extremadura ya no es socialista», y que su partido ha tenido que luchar «contra viento y marea» para demostrarlo, pues «parecía que eso estuviera escrito en las tablas de la ley».

Al preguntarle por los contactos que ha tenido con Vara y Escobar, líderes regionales del PSOE e IU respectivamente, explicó que con el primero había hablado ayer por la mañana, pero de un asunto particular y que la conversación fue breve. Y con el segundo, centro de todas las miradas en estos días, contactó por última vez hace cuatro días, dijo Monago ayer.

Por último, el aspirante a ser el primer presidente de la Junta no socialista desde que se aprobó la Autonomía contó una anécdota. «Mi hijo me preguntó que quién había ganado las elecciones, y le dije que yo. Él me dijo entonces que si iba a ser el presidente, y yo le dije que podría ser que no, y le expliqué que el PP había sacado 32 y el PSOE 30, pero que IU había sacado 3 y que 30 más 3 son 33. Entonces, él me dijo, con nueve años, 'Papi, dile a Guillermo que si tú has ganado y no eres presidente, eso es trampa'». Acto seguido, aclaró que él no mantiene que un acuerdo entre socialistas e IU sea una trampa, aunque añadió que si él estuviera en la piel del PSOE, «con la deuda, el paro, el dinero que se debe a proveedores (...), me abstendría». «Sería -dijo- una lección de humildad».

Después, Monago se fue a la caseta que el PP tiene en el ferial de Cáceres, que esta semana celebra sus fiestas de San Fernando. Allí se juntaron, entre otros, Celdrán, que lleva 16 años como alcalde y estará otros cuatro; Elena Nevado, que asumirá ese cargo en Cáceres; Fernando Pizarro; alcalde electo de Plasencia; Alberto Casero, lo mismo pero en Trujillo... Y Monago. Del partido hacia afuera, todos miran a IU. Del partido hacia dentro, todos le miran a él.