«Esteban Sánchez era un monstruo cuando se sentaba al piano»

Acaba de leer su tesis doctoral, dedicada a uno de los músicos extremeños con mayor repercusión internacionalAntonio Luis Suárez Pianista

MARÍA JOSÉ TORREJÓNCÁCERES.
«Esteban Sánchez era un monstruo cuando se sentaba al piano»

Antonio Luis Suárez (Cáceres, 1973) acaba de poner el broche de oro a nueve años de investigación. El pasado 31 de marzo leyó su tesis doctoral, que ha dedicado al pianista y compositor extremeño Esteban Sánchez Herrero. Obtuvo un sobresaliente 'cum laude'. Suárez imparte clases en el Conservatorio de Plasencia, es profesor asociado en la Universidad de Extremadura y, además, también trabaja en la Fundación de Música y Artes Escénicas de Cáceres. Fue alumno de Esteban Sánchez en el Conservatorio de Badajoz. Dice que con su estudio salda una deuda pendiente. Quería rendir homenaje a ese hombre «llano, amable y tranquilo» que le contagió su pasión por el piano.

-¿Por qué ha elegido a Esteban Sánchez para hacer sus tesis?

-Porque quería rendirle un homenaje para que se le siga conociendo aún más de lo que se le conoce aquí, en Extremadura. Fuera de Extremadura es mundialmente conocido. Ha sido uno de los mejores intérpretes que ha tenido el siglo XX. Fue una persona que ganó los más prestigiosos premios en Europa, que era de un pueblecito -Orellana- y que, después de vivir una temporada con su tío-abuelo en Plasencia, se fue a Madrid y, después, consiguió galardones en Italia, Francia... Fuera de Extremadura se le tiene mucho más respeto y se le venera mucho más. Esta es la primera tesis sobre interpretación musical de un extremeño que se hace en Extremadura.

-¿Sobre qué aspectos se ha centrado su investigación?

-La tesis aborda varios aspectos. Por un lado, el interpretativo, en el que hemos estudiado todos los conciertos que ha dado. También analizamos su faceta pedagógica. Como alumno suyo que he sido, puedo decir cómo han sido sus enseñanzas y cuál era la actitud del profesor frente al alumno. Y, por otro lado, hemos estudiado su obra. Él como compositor no es conocido. Y nosotros hemos sacado a la luz sus composiciones.

-¿Le considera su gran maestro?

-Yo considero que ha sido, además de mi gran maestro, el gran maestro extremeño. Más que un maestro, creo que ha sido un genio. Para dar clases con él venía gente de toda España, de Francia o de Portugal. Aquí no le dimos la importancia que él se merecía.

-Pero se le concedió la Medalla de Extremadura a título póstumo...

-Sí, y además le hicieron académico de las Artes y las Letras de Extremadura. Ahí jugó un papel importantísimo Miguel del Barco, director del Conservatorio de Madrid durante muchísimos años. Fue gran amigo suyo y su gran apoyo. Dieron muchos conciertos juntos y eran dos personas con una vasta cultura.

Hallazgo

-¿Cuál ha sido el gran hallazgo que ha encontrado después de nueve años de estudio?

-Yo desconocía su labor compositiva y tampoco sabía hasta dónde había podido llegar él como intérprete. Esta tesis, junto con el libro que publicó hace unos años Antonio Baciero sobre la figura de Esteban Sánchez, permite conocer más en profundidad su obra. Además, pretende difundir la persona de Esteban Sánchez como pianista y compositor. Y, en último lugar, persigue rendir un homenaje al mejor pianista extremeño de todos los tiempos. Esteban Sánchez me comentó en uno de los viajes que hice con él que, si se hubiera dedicado a la literatura, hubiera sido mejor literato que músico. Escribía muy bien. También era poeta. Tiene dos poemas preciosos dedicados a su madre y a su hijo Joaquín. Ha sido un descubrimiento que hayamos podido conocer a una persona tan llana pero que, cuando se sentaba al piano, era un monstruo.

-¿Cómo era en las distancias cortas?

-Era un hombre llano, amable, tranquilo y paciente. Lo daba todo. Y, además, era cercano hasta en el compromiso de la docencia. Ayudaba a todas las personas que estaban a su lado. Él me comentaba que a él le gustaban los alumnos mediocres porque podían disfrutar mucho más del piano que una persona como él, que valoraba hasta la quinta esencia de cada nota. Hablaba muchas veces de los niños prodigio. Decía que los niños prodigio no existen, que lo que sí hay son muchas madres de niños prodigio.

-¿Recuerda alguna anécdota?

-Muchas. Él prefería las salas de conciertos a los lugares emblemáticos para tocar. Pero era tan mundano que en Extremadura tocó en todos los sitios donde se le pidió.

-¿Cree Extremadura todavía tiene una deuda pendiente con él?

-Yo creo que sí. En Extremadura todavía no se le ha sabido valorar como la persona que es. Su escuela de pianistas es su mejor legado.

-Una vez leída la tesis, ¿qué toca ahora?

-Ahora me queda difundir su obra interpretativa a través de los conciertos y seguir trabajando para la publicación de la tesis. La publicación incluirá un cedé con su obra interpretada.

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