El Caudillo no se pierde en Guadiana

Un topónimo molesto. Guadiana del Caudillo tiene permiso para segregarse de Badajoz siempre que elimine su apellido alusivo a Franco. Sus vecinos se muestran divididos

JESÚS CONDEGUADIANA DEL CAUDILLO.
El topónimo 'Del Caudillo', eliminado de los letreros. ::                             J.V.A/
El topónimo 'Del Caudillo', eliminado de los letreros. :: J.V.A

Un municipio dividido por su nombre. La denominación de Guadiana del Caudillo vuelve a ser motivo de polémica. La localidad será independiente de Badajoz siempre que elimine el topónimo alusivo a Francisco Franco.

La Junta de Extremadura aprobará la segregación de la entidad menor con esta condición. Lo hace, según explica, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica.

El alcalde no quiere eliminarlo sin una consulta popular y la opinión de los vecinos está dividida. De momento el Caudillo no se pierde en Guadiana. El último Consejo de Gobierno de la Junta previo a las elecciones autonómicas no aprobó su independencia atendiendo a la legislación vigente.

El desacuerdo sobre el topónimo se constata en la entrada de acceso al municipio. Nada más entrar los primeros letreros indican el desvío a Guadiana, a secas. En ellos se ha eliminado con pintura blanca y graffiti el apellido 'Del Caudillo'.

Unos metros más adelante, en la Plaza Mayor, una placa recuerda la visita de Franco en 1951 para inaugurar la construcción de la localidad. De este modo queda constancia de su pasado, ligado al Caudillo y al Plan Badajoz de regadíos.

La fachada del Ayuntamiento luce a su lado un escudo preconstitucional, con un águila grabada en cemento. «Ese escudo era utilizado desde antes de Franco», justifica un vecino al ser preguntado. La insignia en cuestión pertenece a la heráldica de los Reyes Católicos, pero la usó el dictador. De hecho se colocó durante su dictadura.

En Guadiana del Caudillo los vecinos tienen claro que se quieren segregar de Badajoz. La opinión varía sobre el topónimo de la discordia. Algunos no desean un cambio. Otros tienen claro que se quieren desvincular del Caudillo.

Se trata de un municipio tranquilo, con 2.600 habitantes dedicados a la agricultura. Muchos pasean distendidos. En bici o a pié.

El semblante de sus rostros cambia al ser preguntados por el nombre de su municipio. Resulta complicado localizar vecinos dispuestos a hablar. La eliminación de este apelativo lleva años en el aire y los vecinos parecen cansados.

El apellido 'Del Caudillo' siempre les ha acompañado. Está marcado en su DNI, en todos los documentos oficiales. Ana María Abad, de 46 años, señala que está de acuerdo con su eliminación si les perjudica como pueblo. «Pero siempre fue 'Del Caudillo' y no pasa nada porque se quede», defiende.

También se muestra dubitativa María José Grajera. Esta joven de 24 años indica que el apellido forma parte de su historia. María José entiende que pueda haber personas molestas con el nombre, pero sostiene que debe ser el pueblo, mediante referéndum, el que decida.

Más firme es Francisco Sánchez. Este hombre de 63 años llegó hace medio siglo a Guadiana junto con el resto de colonos y afirma que «no pasa nada» porque se elimine. «Caudillo suena a antiguo, a romano», comenta con ironía. Por otro lado Esperanza Romero, de 73 años, no entiende el cambio. »Hemos luchado mucho por nuestra tierra y llegamos a ella bajo ese nombre», dice.

El hecho está en que el alcalde pedáneo de Guadiana del Caudillo, Antonio Pozo, protestó la semana pasada frente a la Presidencia de la Junta de Extremadura, en Mérida, para exigir la segregación.

El alcalde no da su brazo a torcer. Mantiene que el cambio lo decidirán los vecinos, previa consulta popular. No piensa lo mismo la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica en Extremadura. El colectivo defiende la postura de la Junta y pide el cumplimiento de la ley. En concreto se refiere a la eliminación de las menciones conmemorativas a exaltación de la sublevación militar, la Guerra Civil y la dictadura de Franco.

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