El Ejército de Tierra quiere depurar responsabilidades

Los delincuentes emplearon dos horas en cortar la valla, hacer el puente a un coche militar, reventar el armero y huir con el botín

E. F. DE VEGABADAJOZ/MADRID.
La base militar General Menacho extremó ayer los controles de seguridad en las instalaciones. ::                             PAKOPÍ/
La base militar General Menacho extremó ayer los controles de seguridad en las instalaciones. :: PAKOPÍ

Los máximos responsables de la Base General Menacho de Bótoa y del Ejército de Tierra, con su jefe de Estado Mayor (JEME), general Fulgencio Coll, a la cabeza, se han reunido este martes para analizar "al más pequeño detalle" el robo ocurrido la madrugada del domingo al lunes y "en su caso, depurar las responsabilidades a que hubiera lugar", han informado fuentes del Ministerio de Defensa.

Esta reunión se produce después de que el lunes el JEME se entrevistara a última hora de la tarde con la ministra de Defensa, Carme Chacón , para proporcionarle toda la información sobre el robo, durante el que se pudieron sustraer 20 fusiles de asalto y 10 pistolas.

Según han indicado fuentes militares, el general Coll se ha desplazado este martes en helicóptero a la base pacense, en la que se encuentra asentada la Brigada Mecanizada 'Extremadura' XII del Ejército de Tierra, para visitar el cuartel y recibir "de primera mano toda la información sobre lo ocurrido".

En concreto, el JEME será informado sobre las circunstancias que rodearon el asalto y las medidas que se han adoptado y se analizarán las "enseñanzas" que se puedan extraer del robo, de manera que se puedan "mejorar" los sistemas y normas de seguridad con que cuentan las bases y acuartelamientos del Ejército de Tierra.

La Policía portuguesa busca un Volkswagen Polo

La Guardia Nacional Republicana de Portugal busca en estos momentos un Volkswagen Polo en el que, al parecer, huyeron los asaltantes de la base General Menacho de Bótoa, el cuartel militar donde tiene su sede la Brigada Mecanizada Extremadura XI. Trabajan sobre la hipótesis de que tras el robo, ocurrido la pasada madrugada, huyeron al Alentejo por lo que se está prestando especial vigilancia a esta zona, con mayor atención la frontera, aunque también está vigilada la zona más interior. Barajan la posibilidad de que los autores del robo se llevaran a esta zona los 20 fusiles de asalto y las diez pistolas, según informa el diario portugués Jornal de Noticias.

Todavía se desconoce el número de personas que participaron en la operación, por ello, tanto la Guardia Nacional Republicana como la Guardia Civil, que están colaborando en la investigación se centran ahora en localizar el vehículo.

El robo de las armas

Se sabe que ese delito fue cometido entre las 22.30 horas del domingo y las 00.30 horas del lunes. Es lo que se desprende de los avisos dados por las alarmas, puesto que a las 22.30 se disparó la del perímetro interior y a las 00.30 horas saltó la del armero del Regimiento Castilla XVI, donde estaban las armas.

Esos detalles no han sido confirmados de forma oficial, pero fuentes conocedoras de los hechos aseguran que en esas dos horas debieron ocurrir unos hechos que han puesto en entredicho la seguridad de una base que ya quedó tocada hace tres años, cuando estuvieron a punto de robar la caja fuerte de la sucursal que el BBVA tiene en el interior de la base.

Al igual que en el anterior intento de robo, los delincuentes pudieron entrar en el campo de maniobras tras romper la puerta de Matamoros, que se encuentra junto a la carretera de Cáceres.

De ese modo superaron la verja de varios kilómetros que rodea las instalaciones militares y llegaron a bordo del vehículo hasta la valla de seguridad interior, cuyo perímetro es bastante menor (sólo rodea las edificaciones) y, además, cuenta con cámaras de seguridad y sensores. Una vez allí, abrieron un hueco en la valla y la alarma se disparó. Pero la compañía de seguridad que se encarga de la vigilancia del recinto no detectó ningún intento de incursión y tampoco apreció que hubiese sido cortada la alambrada, por lo que debió pensar que se trataba de un falso aviso.

Una vez dentro, los delincuentes le hicieron el 'puente' a un todoterreno Santana Aníbal con el que se dirigieron al armero del regimiento Castilla XVI sin despertar sospechas.

Ese vehículo es el 'coche oficial' del Ejército de Tierra y lo utilizaron para cargar las alrededor de 30 armas que sacaron del recinto: entre 20 y 25 subfusiles HK G36 con alta capacidad mortífera adquiridos en los primeros años de la década pasada, y diez pistolas Llama.

Para hacerse con el armamento tuvieron que reventar la puerta del armero, una manipulación que habría hecho saltar las alarmas de forma automática.

La propia Delegación del Gobierno en Extremadura ha confirmado en nota de prensa que «a los pocos minutos de saltar la alarma, la compañía de seguridad se ha acercado a la armería, en la que no había ningún individuo, y comprobó que se habían robado varias armas cortas y algún arma larga».

La hipótesis que se baraja es que los delincuentes usaran el todoterreno militar para regresar al lugar en el que habían dejado el vehículo civil, cambiar el botín de coche y huir a través del campo de maniobras hasta salir por la puerta de Matamoros y perderse por la carretera de Cáceres.

«Por la forma de actuar y la rapidez con la que se cometió el robo, se sospecha que los autores pueden ser un grupo criminal bien organizado», asegura la Delegación del Gobierno en Extremadura.

Hasta ahí llega la nota oficial, pero las personas consultadas por HOY creen que ese robo no habría podido ser llevado a cabo sin el apoyo de alguien que conociera al detalle cómo funciona esta importante base militar. «Puede ser casual que el coche todoterreno que eligieron dentro de la base funcionara, pero en las instalaciones también hay vehículos que no andan y precisamente se fueron a por uno de los que estaba en uso».

«Sabían que el personal de guardia estaba bajo mínimos y que había muy poca gente durmiendo en el cuartel. Fueron directamente al depósito y forzaron la puerta», explican otras fuentes del caso.

Tampoco resulta casual que la banda que sustrajo las armas utilizase la misma vía de acceso que se empleó en abril de 2008, cuando estuvieron a punto de sustraer la caja fuerte de la sucursal bancaria. Usaron el mismo sistema que se ha empleado ahora. Además, los ladrones pusieron en funcionamiento entonces una tanqueta TOA para arrancar la caja fuerte con la ayuda de un cable de acero. Por tanto, debieron participar personas especializadas en el manejo de un vehículo militar que no puede ser llevado por alguien ajeno al Ejército.

Hay otro detalle. Pese a que el recinto está rodeado de cámaras de seguridad, ninguna grabó a los ladrones ni dentro ni fuera, aunque algún testigo ya ha señalado que vio un coche particular a esa hora.

Tras lo sucedido, el diputado de IU Gaspar Llamazares, pidió a la ministra Carme Chacón, que acuda al Congreso de los Diputados para ofrecer explicaciones, pues el hecho arroja dudas sobre la seguridad de las instalaciones militares. La portavoz de Defensa del PP en el Congreso de los Diputados, Beatriz Rodríguez-Salmones, se ha mostrado confiada en que el robo sea objeto de «una investigación seria».