Inventores de cinco tenedores

Su objetivo es que las empresas extremeñas adopten sus ideas y las produzcan para que lleguen a todos los consumidores Tres ganadores de los premios Ctaex a la innovación alimentaria presentan sus productos

NATALIA REIGADASBADAJOZ.
Aperitivo.  Jesús Gil Soto y su idea, cebolla caramelizada con jugo  de ciruelas pasas y aloe vera. ::
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Aperitivo. Jesús Gil Soto y su idea, cebolla caramelizada con jugo de ciruelas pasas y aloe vera. :: PAKOPÍ

Cebolla caramelizada con aloe vera, caramelo a base de uva o gel energético de higo. No son nuevos platos de alta cocina, sino tres ideas que han salido de las cabezas de Jesús, Martín y María del Carmen, tres jóvenes extremeños que sueñan con ver sus productos en la estantería de un supermercado.

Por ahora, sus proyectos han merecido ser galardonados por el Centro Tecnológico Agroalimentario de Extremadura (Ctaex), que reconoce la innovación tecnológica en nuevos productos y la investigación en nuevos procesos de elaboración. Ayer se entregaron estos premios en la sede de Ctaex en Villafranco del Guadiana y Jesús, Martín y María del Carmen nos descubrieron cómo surge un nuevo producto alimenticio, hablaron de sus ideas y de sus sueños para el futuro.

Jesús Gil Soto (26 años)

Cebolla con aloe vera

Jesús Gil Soto es ingeniero técnico agrícola especializado en la industria alimentaria y está terminando una Ingeniería de Agrónomos. Sabe que conseguir un trabajo, a pesar de su formación, será difícil, así que tuvo una idea y decidió hacerla realidad. Ha creado una cebolla caramelizada muy especial, ya que incluye dos novedades: por una parte, no lleva azucares añadidos sino que se endulza con ciruelas pasas y además, incluye aloe vera.

Este producto natural, muy usado para tener la piel más suave, también tiene efectos beneficiosos si se come. «Conocemos las propiedades cosméticas, pero no tanto las nutritivas. Hay cocineros de cocina creativa que lo han introducido en sus platos, pero no lo hay en un supermercado. Es interesante porque tiene propiedades nutritivas, tiene antioxidantes, vitaminas...», dice este inventor de Oliva de la Frontera.

Pero la idea no es que sea un producto de alta cocina, sino algo a disposición de cualquier consumidor y para ello necesita que una empresa compre su idea y la produzca. Él tiene esperanzas de conseguirlo. «Para aumentar la competitividad ahora mismo, hay que innovar. Hay muchos países que tienen costes de producción más bajos. En ese aspecto no podemos competir con ellos, así que lo que tenemos que lograr son productos nuevos».

Martín Alcántara (24 años)

Gel energético de higo

Otro ejemplo de innovación es Martín. Estaba en el campo de un conocido cuando tuvo su idea. En la parcela habían plantado higos y su amigo le comentó que tenía tantos que no sabía qué hacer con los que le sobraban. Martín Alcántara sí lo sabía: un gel energético. «Pensé en los deportistas e investigué sobre las propiedades del higo y me di cuenta de que podía ser un gran complemento para ellos o para cualquiera».

Tras muchas horas de investigación y muchas pruebas, este joven de Miajadas lo ha logrado y muestra con orgullo un envase en el que dice: 'Gel energético de higo Martín Alcántara'. Su objetivo es que alguna empresa se anime a comercializarlo y quizá el día de mañana sea un producto usado a diario por ciclistas, corredores y por cualquier amante del deporte.

Es técnico superior en industria alimentaria, ingeniero técnico agrícola y va a ser ingeniero agrónomo con solo 24 años, pero su sueño no sólo es trabajar en esta industria, sino cambiarla. «Creo que hay gente que vive de ideas y la gente que triunfa es a base de ellas». «Hay miedo por no tener empleo y más ahora. Montar una empresa parece imposible y una persona de 24 años pide un crédito y le dan un caramelo, pero para hacer oposiciones siempre hay tiempo. Salen cada dos años y yo quiero intentar otra cosa», añade.

Además, tiene claro que quiere desarrollar sus inventos, pero sin salir de la región. «Extremadura tiene un gran potencial en cuanto a su materia prima y ahora tenemos que desarrollar ese potencial».

Mª Carmen Villalobos (25 años)

Caramelo de uva

Jesús se ocupa del aperitivo, Martín quiere ayudar a alimentarse a los deportistas y María del Carmen ha optado por traer el postre. El más clásico, caramelo, pero eso sí, con un producto muy extremeño: uva.

«La idea se me ocurrió porque buscaba una manera de aprovechar los excedentes vinícolas. Hay un problema grave en este sector y es que hacen demasiado vino y yo propongo usar los excedentes de uva para hacer caramelo. Se trata de dar una vuelta de tuerca».

Y su vuelta de tuerca puede tener éxito. El caramelo es excelente y tiene la ventaja, al igual que sus compañeros, de usar productos que se encuentran con facilidad en la región. «Agradezco a Ctaex el premio y la oportunidad porque tras muchos meses de trabajo, ahora podemos darnos a conocer y quizá conseguir que un empresario se interese», dice esta joven pacense sin disimular la ilusión.

Estudió Biología, pero pronto se dio cuenta de que más que los animales, le interesaba la comida. «Este sector me gusta mucho y tiene futuro», explica. Su mayor objetivo es conseguir trabajo aquí, no tener que irse fuera. «Tenemos buenas materias primas, gente preparada e industria. Aún hay cierto miedo a la innovación, pero es muy viable hacer productos nuevos aquí».

Quizá el día de mañana se pueda presumir de que la cebolla caramelizada con aloe vera, el gel energético de higo o el caramelo a base de uva lo inventaron los extremeños.