El error de confundir la alta capacidad con ser un estudiante modelo

P. A. G.PLASENCIA.

Uno de los problemas que se plantean a la hora de detectar si un niño es o no superdotado es la falta de preparación de los maestros para poder hacerlo. Desde la Asociación Extremeña de Superdotados se señala que en Magisterio «no incluyen formación sobre alta capacidad y esto lleva a que en ocasiones se confunda al alumno modelo con el de alta capacidad sin detectar al segundo». De ello se derivaría también la falta de saltos de curso en Infantil, la etapa en la que el cambio de grupo sería menos traumático.

Cuando se detecta en el entorno escolar lo que suele hacer el profesorado es recomendar a los padres una valoración que puede también requerirse personalmente o a través del colegio si la posibilidad se advierte en el entorno familiar.

Las pruebas que se realizan a los chicos son distintas dependiendo de la edad, aunque en todos los casos el fin es medir la inteligencia y la creatividad. En el caso de Extremadura sólo se consideran válidas las que realizan los equipos de orientación públicos; su diagnóstico es el que habrá que presentar para validar que se es reconocido como superdotado, que se puedan tomar medidas contempladas en la ley como el adelanto de curso o si se quiere recibir las ayudas que conceden la Junta y el Ministerio de Educación. «En otras comunidades -apunta la asociación- sí se puede presentar un informe privado».

Los centros están más preparados para atender a los alumnos con carencias. No obstante, la administración regional pondrá en marcha a partir de enero un proyecto piloto con alumnos de altas capacidades que podrán participar en empresas, grupos de innovación, investigación y creatividad.

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