Raquetas caídas en el tenis femenino

Las seis mejores jugadoras españolas renuncian a la Copa Federación de 2011 por la «discriminación» de los directivos

JUANMA MALLO
Carla Suárez, María José Martínez, Miguel Marguets (capitán del equipo de Copa Federación), Arantxa Parra y Nuria Llagostera, en el CAR de Sant Cugat. ::                             EFE/
Carla Suárez, María José Martínez, Miguel Marguets (capitán del equipo de Copa Federación), Arantxa Parra y Nuria Llagostera, en el CAR de Sant Cugat. :: EFE

Huelga de raquetas en el tenis femenino español. Las seis mejores jugadoras han anunciado que no disputarán la Copa Federación, la Copa Davis de las chicas, en 2011 por, a su juicio, la «discriminación»y «desatención» que muestran los directivos hacia esta disciplina. En un comunicado publicado la semana pasada, las deportistas denuncian que se sienten «marginadas», la inexistencia de ayudas e infraestructuras, la «falta de comunicación»entre ambas partes y la «poca sensibilidad» de la organización dirigida por José Luis Escañuela desde noviembre de 2009. El presidente, mientras tanto, aseguró que no existe «ninguna guerra» con ellas. Y defendió, en un comunicado de trece puntos, publicado al día siguiente de la queja de las tenistas, que se han efectuado «grandes avances» desde que tomó el mando, apuntó a que sí hay diálogo entre los dirigentes y las deportistas, además de comprometer alrededor de 200.000 euros en un Plan Director.

Pero el 'golpe de estado' efectuado por María José Fernández (25 del ránking), Anabel Medina (53), Arantxa Parra (56), Carla Suárez (58), Lourdes Domínguez (107) y Nuria Llangostera (120) fue respaldado el pasado lunes por históricas del tenis femenino internacional, como Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez, cinco títulos de la Copa Federación en su palmarés. «Aprovechamos la ocasión para denunciar la apatía general que ha mostrado la Federación con el tenis femenino en los últimos años», critican en un carta 53 profesionales nacionales, algunas retiradas, entre ellas las campeones de Roland Garros y Wimbledon, y otras en activo.

El malestar de las españolas viene de lejos, con años de escasos éxitos, sin grandes títulos. Según ellas, se han reducido las ayudas en general y los premios en el Campeonato de España, alrededor de 33%. También se ha incumplido la promesa de crear un equipo médico exclusivo para las féminas -aunque en los torneos de Grand Slam les asisten un fisioterapeuta y un doctor, ellas lo ven escaso para 20 personas-, o la de recuperar el másters nacional -válido para foguearse-, un paso no dado, exponen los dirigentes, por la inexistencia de sedes para acoger este torneo. Del mismo modo, le reprochan las «dificultades» para utilizar las pistas de entrenamiento de la Federación en Barcelona.

Escañuela, en cambio, defiende su gestión. Dijo horas después del comunicado de las deportistas que todo estaba «reconducido». Este punto lo han negado los técnicos de unas tenistas que recibieron el escrito federativo a través del seleccionador, Miguel Margets, recién renovado, igual que Albert Costa como capitán del equipo masculino de la Davis.

El intermediario

El presidente también habló de «incrementos sustanciosos» en las ayudas, además de un aumento de la dotación económica del Consejo Superior de Deportes; en total, cerca de 300.000 euros. De hecho, este organismo se ha configurado como la pieza clave para resolver este conflicto. En principio, parece que se producirá una reunión en la sede del CSD entre ambas partes para tratar de que las seis mejores tenistas españolas por ránking disputen la primera eliminatoria del grupo dos de la Copa Federación(la segunda división) en Estonia el primer fin de semana de febrero de 2011.

De momento, sin embargo, parece complicado que se desarrolle el cónclave: las tenistas se encuentran inmersas en la gira de torneos asiáticos, en plena campaña. En este sentido, diversas fuentes apuntan a que no será hasta noviembre cuando se produzca esa cita para limar asperezas y acabar con la «desatención» denunciada por las chicas, que este año se salvaron del descenso a la tercera categoría del tenis mundial en Polonia en una agónica eliminatoria. Y es que esta disciplina, al contrario que la masculina, sufre un severo bache en España, con sólo cuatro deportistas entre las 100 primeras del ránking (trece en hombres), y tan sólo una de las 'rebeldes' (Carla Suárez) menor de 28 años. De esta manera, si el presente es negro, el futuro parece del mismo color.