CALLE SIGUE CON FUERZAS

Salvo sorpresa mayúscula, el actual alcalde optará a la reelección en la repetición del duelo con Acedo del año 2003

JUAN SORIANO
Calle es aclamado por la asamblea del PSOE tras ser designado candidato por la Ejecutiva local. ::
                             BRÍGIDO/
Calle es aclamado por la asamblea del PSOE tras ser designado candidato por la Ejecutiva local. :: BRÍGIDO

EL morbo ya está servido. Ocho años después, Pedro Acedo y Ángel Calle volverán a verse las caras en un duelo por conseguir la Alcaldía de Mérida. A falta de un tercer invitado, el enfrentamiento ya promete. De aquí a mayo vamos a asistir a más de un choque de espadas.

De entrada, el actual primer edil ha anunciado que en el plazo de un mes dará a conocer su patrimonio cuando ganó los comicios de 2007 y el que tiene en la actualidad. Con esto pretende demostrar su honradez, pero quiere más: espera que el resto de candidatos (por ahora sólo se sabe la designación de Acedo, por lo que parece claro que, aunque sin nombrarlo, se refiere a él) hagan lo mismo. Una trampa en toda regla. Sin juego sucio, de frente, pero no deja de ser una emboscada.

Calle quiere repetir, y lo hace con ganas. No es el líder cansado que podría intuirse después de más de 40 años de experiencia política, 31 de ellos en el Ayuntamiento de Mérida (con un intervalo de ausencia entre 1995 y 1999). Aunque pesan, tampoco le condicionan ocho años seguidos en la primera línea municipal, los cuatro últimos con el desgaste propio del Gobierno. Aunque con más años, se presenta como un político joven que quiere optar a su segundo mandato consecutivo. El problema es que tendrá delante a otro veterano que también viene con fuerzas renovadas.

Estaba cantado que el actual primer edil iba a ser de nuevo el candidato. Lo contrario, después de recuperar la Alcaldía para su partido tras doce años de Gobierno del PP, sólo podría haber significado dos cosas: o que el PSOE no confiaba en él, lo que sería un equivalente a pegarse un tiro en el pie; o que Calle prefiere pasar a otra cosa. Pero no es el caso. Quiere seguir, con la esperanza de que la próxima legislatura sea un poco más favorable que la actual, en la que le ha tocado remar con el viento en contra de la crisis económica.

Puede sonar a excusa, pero no deja de ser verdad. La caída de los ingresos, tanto por los impuestos municipales (vinculados con la actividad de la construcción) como por la participación en los tributos del Estado (a menos recaudación nacional, menos dinero para todos), condicionan la mayor parte de la legislatura.

Actuar pese a la crisis

Pese a ello, Calle considera que ha cumplido. Entre sus logros, cita la dotación de nuevos servicios, sobre todo guarderías y centros de mayores, que tienen un gran calado social. También se encuentran las obras del Plan E, que se sufragan con fondos estatales pero que se gastan en lo que decide el Ayuntamiento; o las mejoras en Proserpina, uno de los proyectos mejor valorados en una encuesta encargada por el partido.

Esta encuesta pregunta por la situación de la ciudad en la actualidad en comparación con la fecha de las últimas elecciones. Con un 60% más de parados (de 4.029 inscritos en agosto de 2007 hemos pasado a 6.590 en el mismo mes de este ejercicio), desde luego el diagnóstico no es bueno. Basta darse una vuelta por el centro de la ciudad para ver numerosos locales comerciales cerrados y oficinas vacías. Pero la responsabilidad del Ayuntamiento en este panorama es limitada, e incluso cabría preguntarse si no sería peor de no haber tomado ciertas decisiones. Como suele ocurrir, ni todo ha sido maravilloso ni todo ha sido negativo. Que cada uno tome su decisión.

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