Los precios del mobiliario urbano están a la vista de todos los placentinos

Es la medida más visible, y ese es su objetivo. Es la nueva campaña contra el vandalismo que ha puesto en marcha el Ayuntamiento

J. M. MARTÍNPLASENCIA.
Los precios del mobiliario urbano están a la vista de todos los placentinos

Es la medida más visible, y ese es su objetivo. Es la nueva campaña contra el vandalismo que ha puesto en marcha el Ayuntamiento. Desde ayer, el mobiliario urbano de la ciudad tiene etiquetas en las que pone el valor económico que tienen los distintos elementos. Se han etiquetado, entre otras muchas cosas, contenedores de basura, fachadas y parques infantiles.

El objetivo de la iniciativa es sensibilizar a la población ante los actos de vandalismo que se están produciendo en las últimas fechas. «Es una campaña de concienciación ciudadana, en la que pretendemos que la gente sea consciente de los recursos económicos que se invierten», explicó la alcaldesa, Elia María Blanco. «Se invierte mucho dinero en mobiliario que aumenta la comodidad de los ciudadanos», añadió. Para ello, una etiqueta cuelga de bancos, farolas y papeleras al objeto de que «aquellas personas que se dedican a destrozar el mobiliario urbano sepan que ese dinero repercute directamente en sus padres o en ellos mismos», ha puntualizado Blanco.

Los actos de vandalismo son un serio problema al que se tienen que enfrentar la mayoría de las localidades, en concreto al Ayuntamiento placentino le supone 120.000 euros al año. Un importante gasto que podría ser innecesario si las actitudes ciudadanas fuesen las adecuadas. El vandalismo «resta capacidad económica al Ayuntamiento y dinero que puede emplearse para subvenciones u otros apartados presupuestarios», expuso la primera edil. Desde la Concejalía de Obras y Servicios Municipales se ha decidido combatir este problema por medio de la concienciación y la educación. Término, este último, fundamental para acabar con la triste imagen que dejan en la ciudad las papeleras destrozadas, los carteles arrancados o los contenedores de basura quemados. «Todos debemos conservar nuestro espacio y el espacio municipal es la casa de todos», ha afirmado Blanco que, como acto simbólico, ha colocado una etiqueta en la fachada de la Plaza de Abastos, en la que hay una cifra, 6.000 euros, lo que cuesta anualmente a las arcas municipales limpiar los grafitis y pintadas.

En total se han colocado cincuenta etiquetas. Los precios de las mismas oscilan entre los 20.000 euros, que cuesta reparar un juego infantil de un parque, y los 250, con que están etiquetadas las papeleras. Entre medias, los 1.320 euros que supone el arreglo de una farola y los 520 de un banco.