Badajoz se rinde a la Noche en Blanco

Los hosteleros del casco histórico piden que se repita la iniciativa

BEGOÑA MININO GONZÁLEZBADAJOZ.
Badajoz se rinde a la Noche en Blanco

La multitudinaria respuesta que se vivió el sábado por la noche y la madrugada del domingo durante la edición piloto de la Noche en Blanco ha confirmado que la inversión de 40.000 euros destinados a desarrollar la iniciativa europea en Badajoz no cayeron en saco roto.

Las imágenes hablan por sí mismas: la plaza de España, la plaza de la Soledad, la Alcazaba o la Plaza Alta eran un continuo ir y venir de gente que además de disfrutar de las actividades programadas hacían lo propio del sábado-noche: ir de bares. De hecho, los hosteleros del casco antiguo fueron los más beneficiados por la propuesta.

«Ha sido un completo 'boom'. No nos esperábamos que viniera tantísima gente», explicaba Raquel Cortijo, de la Cacharrería del Chupi en la Plaza Alta. Según afirma este tipo de iniciativas motivan a la gente a salir a la calle y conocer su patrimonio histórico. «Para la hostelería ha sido muy beneficioso. Deberían repetirlo cada cierto tiempo». Opinión compartida por el resto de hosteleros de la zona.

La noche acompañaba y mientras Audrey Hepburn desayunaba con diamantes en la Plaza Alta; los pacenses cerveza en mano se congratulaban ante la propuesta blanca del ayuntamiento. «Es impresionante la cantidad de gente que hay por las calles. Está muy bien enmarcado porque muchos vecinos desconocen el patrimonio artístico que tenemos», explica Montaña Julián, quien a aprovechó la conjetura para salir a cenar con la familia.

Las raciones salían de las cocinas a pares y los grifos de cerveza no daban abasto. «Nos ha cogido un poco desprevenidos. Sabíamos que habría bastante gente pero ni imaginarnos que tendría tanto éxito. Nosotros comenzamos a las nueve de la noche y una hora más tarde ya estábamos de 'bote en bote', cuenta Armando José de la Casona Baja mientras tira más cerveza para sus compañeros. En la puerta las cabezas en alto de los pacenses buscaban algún hueco donde acomodarse. «Venimos de la Plaza Alta porque no había sitio y nos encontramos que la Soledad está igual», explica Carmen González.

Y después de la cena; la 'copita de rigor'. Antonio Vega, del Café Dadá, muestra la performance que han realizado dentro del establecimiento para mimetizarse con el ambiente de la calle. «Se debe repetir, sin duda. Los hosteleros estamos muy contentos porque la gente ha salido en masa y los locales están llenos». Y es que, afortunadamente para ellos, ninguno podía parar de trabajar para atender a los medios de comunicación.

En La Santina, las panderetas y bandurrias de los tunos atraían a los clientes. «Fomentar el centro con actividades de este tipo es muy buena idea», comenta el matrimonio formado por Francisco Toresano y Eloísa López. Las palabras de la responsable del local, Susana Ramírez, fueron contundentes, «no esperábamos tanta afluencia de gente. No hemos parado en toda la noche». Las felicitaciones también vinieron por parte de las asociaciones locales. La Asociación Cívica 'Ciudad de Badajoz' manifestó su apoyo al Ayuntamiento de Badajoz por el «éxito» del evento. Además animó al consistorio a realizar actividades culturales «de manera más continua» durante todo el año, «dado que ha quedado patente el interés de los badajocenses por cualquier tipo de actividad cultural», puntualizan.

Una noche activa

Como ya se venía anunciando días atrás en Diario HOY, la del sábado iba a ser una noche con mucha actividad en Badajoz. Talleres, teatro, magia, visitas guiadas..., el centro de la ciudad no paró hasta las tres de la madrugada, incluso la patrona de Badajoz, la Virgen de la Soledad, quisó participar abriendo las puertas del templo. El interés por conocer los edificios 'blancos' desde el interior provocó que en los accesos se formaran interminables colas de varias horas de espera .

Aunque las actividades comenzaron en la Plaza de España, el efecto dominó no tardó en llegar a todos los puntos del casco antiguo. El mago Emilio, en la Alcazaba, supo atraer la atención de los más pequeños con los trucos de magia que dejaban atónitos a los presentes. Mientras en los alrededores los picnics espontáneos iban ocupando el césped de la explanada iluminados por los neones de colores que desprendían los monumentos.

Y de allí a las Casas Consistoriales, donde se organizaron varias visitas guiadas de treinta minutos hasta la Torre de Espantaperros. «Es muy bonito subir y ver Badajoz por la noche iluminado», aclara uno de los integrantes del grupo de excursionistas nocturnos, Antonio García. «El ayuntamiento debería repertir este tipo de actividades más amenudo porque favorece el que los ciudadanos conozcan el patrimonio histórico de donde viven. Está teniendo muchísima aceptación. El éxito está asegurado», afirma Pepe Casas.

Hosteleros, pacenses, visitantes, asociaciones,... todos han mostrado su conformidad con la primera edición de la Noche en Blanco, así como, su deseo de repetirla. El sábado, Badajoz rompió esquemas y acabó con el dicho 'nunca llueve a gusto de todos'.