A desnudarse toca

ANTONIO VAQUERO LOBOBADAJOZ

A través de la televisión, nos hemos enterado hace unos días de que hay un colectivo de personas que han hecho -o están haciendo- del nudismo su banderín de enganche y pretenden campar a sus anchas, enseñando sus interioridades, no solo en los lugares destinados a ello, sino en cualquier sitio que les apetezca, ahora que estamos en verano y les será mas grato ir en pelota picada. A mí entender, el paradigma de este movimiento es un catalán que hace tiempo viene exhibiéndose desnudo en bicicleta, sin que se le caiga la cara de vergüenza y sin que nadie le impida pasearse por la ciudad con el traje de Adán. Por lo visto, los políticos independentistas catalanes no consideran esta fea costumbre como algo español, pues de ser así ya se habrían dado prisa en prohibirla, como han hecho con las corridas de toros. En cuanto a la práctica del nudismo, creo que lo razonable y lo que suscribiría la mayoría de los ciudadanos es que el que quiera practicarlo lo haga en unas zonas determinadas y acotadas para ello, como se ha hecho desde siempre en las playas nudistas . El generalizar esta costumbre y la de practicar el sexo en la vía pública, que según la delegada del Gobierno no es ningún delito, sería como dar una bofetada mas a la mayoría de las personas normales y nos retrocedería a la época de las cavernas. Aunque estamos viendo muchas cosas absurdas, esto rompe todos los moldes y hace peligrar la civilización, tal como la hemos entendido hasta ahora.