Una carrera contra el cáncer

«Lo que más me preocupa es el tiempo, pero habrá que hacerlo y sufrirlo», asegura Juan Ramón Guillén antes de su partida a Santander Un vecino vende los kilómetros del Camino de Santiago en favor de la AOEX

MARISA SÁNCHEZ LEÓNPLASENCIA.
Juan Ramón Guillén con la bicicleta y el equipamiento que lleva al Camino de Santiago ::                             CEDIDA/
Juan Ramón Guillén con la bicicleta y el equipamiento que lleva al Camino de Santiago :: CEDIDA

El Camino de Santiago se puede hacer por muchos motivos como una promesa, por diversión, turismo o por una causa solidaria como es el caso de Juan Ramón Guillén, de 39 años.

Este hombre, natural de Galisteo, que vive en Parla (Madrid) y tiene una tienda de materiales de construcción, empieza mañana, día 19 de agosto, la Ruta del Norte desde Santander a Santiago con la simple compañía de su bicicleta y unas alforjas para llevar un saco y la esterilla para dormir. Además de los donativos de las personas que quieran participar en la causa.

Porque esta peregrinación es muy particular, ya que Juan Ramón Guillén vende simbólicamente los 620 kilómetros que recorrerá y las ciudades por las que pasará. El objetivo es recaudar fondos y donarlos íntegramente a la delegación de Plasencia de la Asociación Oncológica de Extremadura (AOEX) que lucha contra esta enfermedad y ofrece apoyo a los enfermos con cáncer y también a sus familiares. En la ciudad del Jerte y dirigida por Guadalupe Sánchez lo hace desde su sede en el recinto de Valcorchero. Desde aquí la delegación placentina lleva a cabo programas y talleres variados para que ni los enfermos ni sus familiares se sientan solos en su lucha contra el cáncer. De hecho, recientemente, la delegación local ha puesto en marcha un programa de acompañamiento a los pacientes oncológicos y familiares en el hospital de día.

Ayudar a los que conforman la delegación placentina de la AOEX para que puedan continuar desarrollando estas actividades en favor de los enfermos y sus familiares es el objetivo de Juan Ramón Guillén. Una iniciativa solidaria que ya alcanza su segunda edición. «El año pasado hice el Camino Francés para pedir al apóstol por un familiar que tiene cáncer y este año lo realizo para que se beneficien otras personas que tienen está misma enfermedad, ya que he visto la labor que lleva a cabo la asociación con los enfermos», cuenta Guillén.

Cada kilómetro vale cinco euros y cada ciudad 75. Las personas pueden comprar la cantidad que deseen. Hasta ayer, había vendido 233 kilómetros y todas las ciudades que tiene a la venta como son Santander, Oviedo, Comillas (Cantabria), Luarca y Ribadesella en Asturias , Gontán (Lugo) y Sobrado dos Moxes (La Coruña). Excepto Santiago de Compostela cuyo precio es más elevado, 150 euros, porque Guillén cree que es la capital más importante y el final del reto, y por eso se debe de pagar más por ella.

El recorrido está dividido en dos tramos, el primero del 19 al 21 de agosto desde Santander hasta Oviedo y el segundo tramo del 10 al 13 de septiembre reiniciando desde Oviedo hasta Santiago. El motivo de la división del Camino es porque sólo tiene esos siete días de vacaciones para realizarlo.

Para llevar a cabo el reto se está entrenando los fines de semanas realizando rutas por caminos. Un ejemplo es el itinerario de Galisteo -Cristo de Serradilla-Galisteo, que son unos 72 kilómetros. «Es muy duro, pero yo salgo bastante en bici», asegura Guillén. «Lo que más me preocupa es el tiempo, pero habrá que hacerlo y sufrirlo», responde a la pregunta de si está nervioso antes de su partida a Santander para iniciar el Camino.

Por otra parte, la tradición manda y el peregrino depositará una piedra en la Catedral de Oviedo con los nombres de las personas que han contribuido en las donaciones, para pedir por ellas. El año pasado durante el Camino Francés la dejó en el Puerto de la Cruz de Ferro (León).

Entre sus planes está el próximo verano realizar el Camino Primitivo o el de la Vía de la Plata que comenzaría en Galisteo.

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