Prudencio Boza termina hoy su ejercicio como párroco

MANUEL DOMÍNGUEZ

El párroco Prudencio Boza Gala deja Salvatierra después de toda una vida dedicada a su labor parroquial. Una vez cumplidos los 69 años, el arzobispo le ha concedido retirarse a vivir con su familia, estableciendo su residencia en La Parra, como vicario parroquial, hasta que su salud y condiciones físicas se lo permitan. Han sido 11 años los que ha dedicado como párroco a este pueblo, que él conocía desde sus principios profesionales, porque su primer destino fue la cercana parroquia de La Parra, desde donde visitaba con frecuencia Salvatierra para prestar ayuda al párroco local en los años 60. Después ejerció su labor pastoral en Hornachos, donde dejó un recuerdo importante; para pasar a Fuente de Cantos, su pueblo natal, y terminar definitivamente como párroco en Salvatierra.

Hoy, a las 20.30 horas, se celebra una eucaristía de despedida y, a la vez, de recibimiento del nuevo párroco, Manuel Cintas Rosa, muy conocido por ser salvaterreño, que regentará Salvaleón y esta parroquia de su pueblo. A continuación y con las aportaciones de los feligreses, habrá un acto lúdico, al que está invitado todo el vecindario.

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