Más de 200 condenados por delitos de tráfico acudirán a talleres de seguridad vial

La iniciativa, 'denominada 'Taseval', ha sido puesta en marcha por Instituciones PenitenciariasLas actividades están dirigidas a quienes han sido sancionados a cumplir la pena de trabajos en beneficio de la comunidad

TANIA AGÚNDEZBADAJOZ.
Los alumnos que participan en los primeros talleres que se imparten en Badajoz escuchan las explicaciones de la monitora. ::                             JOSÉ VICENTE ARNELAS/
Los alumnos que participan en los primeros talleres que se imparten en Badajoz escuchan las explicaciones de la monitora. :: JOSÉ VICENTE ARNELAS

Ángel Rodríguez tiene 40 años, es de Mérida y el pasado mes de abril dio positivo en un control de alcoholemia. Por cometer un delito de tráfico le han retirado el carné de conducir durante ocho meses, está obligado a pagar una multa de 480 euros y, además, ha sido condenado a cumplir una pena de 22 días de trabajos en beneficio de la comunidad (TBC). Ángel es consciente de que incurrió en una infracción y ahora lo está pagando. Sin embargo, en lugar de realizar esas tareas colaborando en ayuntamientos o en entidades con fines sociales y sin ánimo de lucro como puede ser Cáritas o el Banco de Alimentos, este emeritense ha vuelto a clase. Él es uno de los participantes de Taseval (Talleres de Seguridad Vial). Por eso durante cuatro días debe asistir desde las cuatro de la tarde hasta las nueve a un curso de reeducación vial en la sede de Cruz Roja en Badajoz.

Se trata de un programa diseñado por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias que agrupa actividades que tienen como objetivo sensibilizar a los participantes sobre esta materia y corregir sus conductas de riesgo en la carretera. Desde la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Vial, el número de condenados a desarrollar estos trabajos en servicio a la comunidad ha aumentado notablemente. Ante esta tendencia, se han creado estos talleres, que son una forma de cumplimiento de los TBC con la ventaja de que ofrecen un contenido vinculado directamente a la naturaleza del delito cometido.

Está previsto que en Badajoz se lleven a cabo ocho cursos. Ya se han puesto en marcha dos, con una asistencia de 30 personas a cada uno de ellos, y el resto comenzarán después del verano. En total, cerca de 240 pacenses pasarán por esta experiencia. Para que quede constancia de que se alcanzan las metas marcadas, los asistentes tienen que superar las dos partes que conforman estas actividades. La primera es presencial y consta de 20 horas lectivas. Durante este tiempo, el contenido formativo está dirigido a la interiorización de nuevas pautas de conducción que contribuyan en la prevención de accidentes de tráfico. Por ello, tratan temas como el consumo de alcohol y drogas, la utilización de los sistemas de seguridad, entre otros aspectos. La segunda parte son los ejercicios que tienen que llevar a cabo fuera del horario de clase. Son las llamadas actividades de utilidad pública en las que se elaboran encuestas, registros de las zonas peligrosas para la seguridad vial que existen en las localidades, etc. El número de tareas que realizan los penados depende del número de jornadas que le hayan impuesto.

Cruz Roja es la organización encargada de desarrollar estos talleres, que son impartidos en su sede por personal especializado en materia de seguridad vial. María José Fernández, monitora de Taseval, explica que para captar la atención de los asistentes utiliza distintos estímulos. «Usamos desde un material escrito que combina imágenes, textos y datos estadísticos hasta vídeos de las campañas de la Dirección General de Tráfico, dinámicas en grupo, etc. Llegan desmotivados, ya que vienen porque se lo imponen desde fuera. Pero creo que puede resultar útil, debido a que el contenido de estos talleres está relacionado con la causa que les ha empujado a estar aquí». Fernando Montalvo, de Villagarcía de la Torre, se encuentra en la misma situación que Ángel. Su error también fue sentarse al volante con unas copas de más. Ahora tiene que pasar de nuevo por el aula. Asegura que cuando vuelva a coger el coche, se lo pensará más de dos veces si antes ha consumido alcohol. «Creo que esto está mejor que hacer trabajos en un ayuntamiento o en otro sitio. Salimos más concienciados», coincide con su compañero Ángel.

El director de la prisión de Badajoz, Carmelo Charfolé, ha valorado positivamente la puesta en marcha de esta iniciativa. «Ayuda al infractor a concienciarse de lo peligroso que es cometer un delito contra la seguridad vial y a modificar sus malos comportamientos ante el volante. Y, por supuesto, esto sirve de escarmiento y para que se den cuenta de que este tipo de conductas son inadmisibles», destaca.

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