El dios sabroso

La iglesia del monstruo del espagueti volador quiere ser oficial en España. 'Pastafaris' de todo el mundo se suman a esta parodia del creacionismo que ha cumplido ya cinco años y que cuenta con 2.000 vídeos en internet

FRANCISO APAOLAZA
El monstruo creador. El 'Flying Spaguetti Monster' toca al hombre con su 'tallarinesco' apéndice en una parodia de la célebre pintura de la Capilla Sixtina./
El monstruo creador. El 'Flying Spaguetti Monster' toca al hombre con su 'tallarinesco' apéndice en una parodia de la célebre pintura de la Capilla Sixtina.

Cuando se deja de creer en Dios, se cree en cualquier cosa. Lo dijo Chesterton y desde hace cinco años, los 'pastafaris' le dan la razón con una nueva religión satírica que venera -abróchense los cinturones- a un dios creador convertido en una masa de espaguetis a la boloñesa: el monstruo del espagueti volador. Así, tal cual, con su cosmología, sus evangelios, sus libros de gospel y todos los avíos, fingen creer en su sabroso creador, como una parodia contra los lobbys creacionistas que influyen en la educación en Estados Unidos. En España, un grupo de 'pastafaris' (así se hacen llamar los devotos de 'su tallarinesca deidad') asegura que la ha registrado como religión oficial. En todo el mundo, su salsa se sigue derramando por internet como una enorme broma con un trasfondo metafísico más serio de lo que parece y que sigue dando de 'comer' cinco años después.

Los comienzos

En 2004, el Consejo de Educación del Estado de Kansas permitió la enseñanza en sus colegios de la teoría del diseño inteligente (Dios hizo el mundo) junto a las teorías evolucionistas que beben de las enseñanzas de Charles Darwin. El sistema las equiparaba como dos opciones posibles. La idea no le hizo gracia a un físico de la Universidad Estatal de Orgeón de nombre Bobby Henderson, que iba a ser, a la postre, el teólogo de una iglesia rica en hidratos de carbono. Henderson -puntualmente informado por el monstruo revelado- alegaba el siguiente argumentario ontológico en una carta a la administración americana: el universo fue creado por un dios; por lo tanto, dios existe. Los dioses siempre han creado a los humanos a su propia imagen y semejanza, y el cerebro de los humanos parece una fuente de espaguetis, con lo que el monstruo del espagueti volador era el único dios verdadero. No sabía entonces que su teoría tendría un éxito semejante y sería apoyada por millones de personas en el mundo. «Sólo la escribí para divertirme. No tengo nada en contra de la religión, pero sí contra la religión que se quiere equiparar a la ciencia», aclara.

El dios hecho pasta

La carta de Henderson desató una onda expansiva de creaciones anónimas y 'su tallarinesca deidad' tomó forma. Se suele presentar como una masa de espagueti con dos ojos, dos albóndigas y sus proverbiales apéndices comestibles, con un aspecto entre muñeco divertido y amenazante monstruo de película serie B. Todos sus seguidores aseguran creer en él a pies juntillas bajo el siguiente argumento: «Si Dios puede ser un tipo viejo y barbudo... ¿Por qué no va a ser una masa de espaguetti que vuela?».

La creación (o cocción)

Según los principios que acepta la legión de 'pastafaris', todas las imperfecciones del mundo -no hace falta detallarlas- provienen del exceso de cerveza que el dichoso monstruo ingirió antes de crear el universo. «Todas las evidencias que erróneamente apoyan la evolución han sido plantadas intencionadamente por este ser, para poner a prueba la fe de sus fieles». En la carta de Henderson se explicaba con un croquis cómo su dios creó el mundo en cuatro días: el primero hizo las montañas, los árboles y un enano (todos los comienzos son difíciles). Después pasó tres días para crear todas las demás cosas, «estrellas, galaxias, el resto del mundo, animales, y fósiles falsos con los que engañar a los geólogos», explican en el blog español pastafarismo.blogspot.com, dedicado al estudio de la doctrina. Además, el monstruo manipula las pruebas de carbono 14 para hacer que el mundo parezca más viejo de lo que es. De ahí el error de Charles Darwin.

Cielo, infierno y cerveza

Una vez hecho el trabajo, descansó tres días, en lugar de uno. Por esta razón los fieles exigen a sus gobiernos que el viernes sea considerado festivo. Ese día se visten de piratas, pues en su maraña de teorías, Henderson demostraba que la falta de bucaneros en el mundo estaba detrás del calentamiento global. Además, el hombre tiene que cumplir con sus ocho recomendaciones -no hay mandamientos pues son de moral laxa, como su dios- si quieren acceder a su cielo, que «tiene volcanes de cerveza hasta donde alcanza la vista y una fábrica de bailarines de striptease». En el infierno, en cambio, «hay también volcanes de cerveza, pero está caliente y sin gas». En sus oraciones han sustituido amén por ramen, la pasta popular japonesa.

Las manifestaciones del monstruo

El 17 de enero de 2006, el monstruo se 'manifestó' por primera vez, encaramado sobre un edificio de una ciudad de Estados Unidos en un montaje que llevaba por título: 'Su sabrosa misericordia'. Cuatro años después hay en la red más de 2.000 vídeos relacionados con el monstruo, y la búsqueda de la iglesia en Google arroja 430.000 entradas. El fenómeno demuestra, con lógica absoluta y aplastante, que, al margen de otros razonamientos cosmológicos, hay muchos humanos a los que les sobra el tiempo. Desde diversas partes del mundo miles de internautas envían fotografías del dios comestible hecho vidriera, póster al estilo de las obras de Andy Warhol, o incluso plato de espaguetis en pasta y carne bajo el que se puede leer la palabra 'Teofagia'. Hay versiones en las que aparece el artefacto en los oscuros grabados de Doré, en la escena de Dios creando al hombre de la Capilla Sixtina, las manchas de moho sobre el pan y hasta el videoclip 'Eh, Eh', de Lady Gaga. Todo un recetario.

Pastafaris españoles

¿De dónde venimos? La pregunta es universal, casi tanto como el amor a la pasta. De ahí que la iglesia 'pastafari' tenga una suerte de delegaciones -no existe un organigrama, ni una jerarquía al estilo de otras religiones- por muchos países del mundo. Además de una decena de blogs y grupos en Facebook, España tiene su propia delegación madrileña. Según declara su presidente, Enrique Robles, han solicitado al Ministerio de Justicia el certificado de religión oficial. «Queremos subvenciones, horas lectivas, concesiones de suelo público y hasta casilla en la declaración de la renta», reclama Robles. Hace unos días, abrieron una cuenta en twitter bajo el nombre de @iglesiaFSM.

Antecedentes filosóficos

La iglesia del monstruo del espagueti volador bebe de la teoría conocida como 'La tetera de Russel', construida en los años 50 por el filósofo Bertrand Russel contra los dogmas teológicos: «Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aún por los telescopios más potentes».

Y para saber más, pasta de papel

En las librerías online como Amazon se pueden encontrar una decena de libros sobre el 'pastafarismo', como 'El evangelio del Monstruo del Espagueti Volador. El premio gordo para un ingeniero de máquinas tragaperras en paro y hereje', del que Bobby Henderson asegura haber vendido 100.000 copias. También se puede comprar 'Gospel of the Flying Spaguetti Monster' a diez dólares.

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