Los salmantinos de Agallas quieren ser extremeños para tener mejor sanidad

Tal deseo, materializado por unanimidad en un acuerdo plenario, necesita la aprobación del Gobierno central para hacerse realidad

PILAR ARMERO PARMERO@HOY.ES | EFEPLASENCIA.
Vecinos de Agallas durante la manifestación llevada a cabo el pasado verano en Ciudad Rodrigo para exigir mejoras en comunicaciones y servicios sanitarios. ::                             HOY/
Vecinos de Agallas durante la manifestación llevada a cabo el pasado verano en Ciudad Rodrigo para exigir mejoras en comunicaciones y servicios sanitarios. :: HOY

El pueblo salmantino de Agallas quiere dejar de ser castellanoleonés y pasar a ser extremeño para disponer de una atención sanitaria y vías de comunicación mejores de las que tienen. Creen que la administración extremeña podría proporcionárselo, porque su percepción es que ambas parcelas funcionan mejor en esta comunidad autónoma. «El médico viene al pueblo, pero si queremos ir al centro de salud tenemos que desplazarnos hasta Martiago por una carretera que se encuentra en malas condiciones».

Lo dice el alcalde socialista, Santos Corchete, que encabeza el equipo de gobierno municipal arropado por otros dos concejales del mismo signo, frente a los que se encuentran dos ediles del Partido Popular. Estos últimos fueron, precisamente, los que propusieron solicitar la anexión a Extremadura y desligarse de Castilla y León, para lo cual contaron con el voto unánime del trío socialista. «Si las cosas se consideran justas siempre estamos de acuerdo, independientemente del partido que sea el que lo proponga», apunta Corchete, dispuesto a convocar un referéndum que demuestre la aquiescencia del resto de los vecinos a cambiarse de comunidad autónoma.

Por el momento el acuerdo de Pleno se ha remitido esta misma semana a las diputaciones de Cáceres y Salamanca, así como a las juntas autonómicas de sus respectivas comunidades. Sin embargo es el Gobierno central el que tendría que dar luz verde a la demanda, tras un largo proceso que comenzaría por modificar los estatutos de ambas autonomías.

A la administración de Castilla y León el acuerdo llegaba el martes; desde su gabinete de prensa se señalaba ayer que se va a tramitar a través de la consejería competente, igual que se hace con cualquier otro asunto.

La administración extremeña, por su parte, remitía al Gobierno de España, concretamente a la Vicepresidencia tercera y al Ministerio de Política Territorial como los responsables a la hora de resolver este asunto.

La Diputación de Cáceres, que también recibió el acuerdo plenario el martes, lo ha registrado y archivado, por no ser competencia suya resolver la situación. Desde el ente provincial se señalaba que no se recuerda un caso similar, al menos en las dos últimas legislaturas.

Llegar a conseguir la segregación requiere mucho tiempo. La modificación estatutaria tendría que llevarse a cabo, con todo lo que ello conlleva, para posteriormente ser aprobada por los parlamentos extremeño y castellano-leonés; después, pasaría al Gobierno central, que lo sometería a votación en el Congreso de los Diputados.

El consejero de Interior y Justicia y secretario autonómico del PP, Alfonso Fernández Mañueco, ha afirmado que la pretensión del municipio salmantino de dejar de pertenecer a Castilla y León y formar parte de Extremadura "es muy complicada de abordar desde el punto de vista legislativo". Fernández Mañueco ha recordado que "para cambiar un municipio de una provincia a otra se requiere una ley orgánica, pero cuando además se habla de modificar los límites de una Comunidad Autónoma, en este caso Castilla y León, estaría hablándose de modificar el Estatuto de Autonomía".

El dirigente salmantino ha distinguido entre las intenciones de Agallas de segregarse y las peticiones que realizan a las administraciones de Castilla y León, en referencia a mejoras sanitarias y de infraestructuras.

Fernández Mañueco ha asegurado que estas reivindicaciones "se van a estudiar" y ha aludido a que precisamente uno de los acuerdos ratificadospor los presidentes de los gobiernos de Extremadura y Castilla y León se refieren concretamente a la colaboración en materia sanitaria para las zonas limítrofes, por lo que afecta a los ciudadanos de Agallas .

Sobre la mejora de las infraestructuras reivindicada por el Ayuntamiento de Agallas -ratificado por el PSOE y el PP-, Fernández Mañueco ha sostenido que "la Diputación Provincial está trabajando en ello" y ha confiado en que "se resuelva". Sin embargo, el consejero ha manifestado: "todos sabemos también que los alcaldes y concejales, como buenos alcaldes y concejales, siempre quieren más".

Un centenar de vecinos

En Agallas conocen esta dificultad y confían en que su demanda sirva para que les escuchen y pongan remedio a los problemas que más les preocupan. «Si al menos esto sirviera para que nos hicieran caso...», desea en alto Corchete, que asegura que ni las movilizaciones, como la que llevaron a cabo hace unos meses en Ciudad Rodrigo, han hecho reaccionar a las instituciones castellanas.

Agallas se encuentra a menos de 30 kilómetros de Extremadura; son apenas 20 los que la separan de Pinofranqueado y 15 de Casares de Hurdes. Se trata de un pueblo de frontera, en el que durante todo el año apenas viven un centenar de vecinos. El número se multiplica en verano, con gente emigrada que vuelve para pasar las vacaciones y con foráneos que hacen uso de sus instalaciones para acampar.

«Esto es un pueblo de sierra, tranquilo, que se encuentra a 880 metros de altitud. No se vive de la ganadería porque hay solo siete u ocho ganaderos que no pueden comer solo de las vacas y tienen que salir a trabajar en otras cosas. Tenemos una residencia de ancianos con siete empleados, en la que hemos tenido trabajando a una chica de Coria, por lo cerca que estamos. Dos empresas de construcción con dos obreros cada una y otra que se dedica a plantaciones». La enumeración es tan exigua, que el alcalde Corchete la repite de corrido. La media de edad es de 60 años.

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