Un alimoche seguido por GPS descubre el envenenamiento masivo de 14 aves en Siruela

El Seprona arresta como presunto autor de los hechos a un ganadero de la localidad que impregnó restos de oveja con un veneno prohibido para ahuyentar a los zorros

EVARISTO FDEZ. DE VEGABADAJOZ.
Un alimoche seguido por GPS descubre el envenenamiento masivo de 14 aves en Siruela

Un alimoche que llevaba insertado en su cuerpo un dispositivo de seguimiento por satélite ha desembocado en la detención de un ganadero de Siruela que había contaminado restos de ovejas con un veneno que ha provocado la muerte de 14 aves de especies altamente protegidas.

El arresto fue dado a conocer en una rueda de prensa convocada en la Comandancia de la Guardia Civil de Badajoz. Fue presidida por la delegada del Gobierno en Extremadura, Carmen Pereira, y puso de relieve el eficaz trabajo desarrollado por el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil.

Los agentes de este grupo actuaron después de que los miembros de la organización medioambiental WWF/España ADENA descubrieran que el GPS de un alimoche que cruzaba España procedente de Mauritania comenzaba a emitir una señal de localización fija.

Comprobaron las coordenadas y decidieron desplazarse al lugar, que se encontraba en una finca de Siruela. Una vez allí, localizaron el cadáver del alimoche y pusieron los hechos en conocimiento del Seprona y de los agentes del Medio Natural pertenecientes a la Junta de Extremadura.

Durante la tarde del sábado y todo el domingo fue rastreada la finca , donde se descubrieron 14 cadáveres: tres alimoches, cinco buitres negros, cuatro buitres leonados y dos ejemplares de ratonero común. «En la zona también se encontraron numerosos cadáveres de corderos, lo que hacía suponer la relación entre la ingestión de sus carnes y la mortandad de las aves».

Los agentes investigaron al responsable de la explotación ganadera, en cuyo vehículo encontraron un bote de cristal que contenía una sustancia fitosanitaria que la Dirección General de Medio Natural ha identificado como Aldicarb. Tras su detención, el propietario del ganado reconoció que había impregnado los cuerpos de las ovejas con este veneno. «Su intención era controlar una serie de alimañas como el zorro, especie de la cual manifiesta que daña el ganado que posee en la zona».

Javier Caldera, director del Programa de Conservación de Medio Natural de la Junta, adelantó que en el Centro de Recuperación que la Junta de Extremadura tiene en Sierra de Fuentes ya se ha confirmado que las aves ingirieron ese veneno.

Las aves pertenecen a especies protegidas por la legislación extremeña, nacional e internacional. De hecho, el alimoche es vulnerable en Extremadura y consta en el Libro Rojo de Especies Amenazadas de España como en peligro de extinción, mientras el buitre negro es catalogado como sensible a la alteración de su hábitat en Extremadura y vulnerable en España, indicó el teniente coronel de la Guardia Civil en Badajoz, Manuel Contreras.