Abejas inteligentes, las agricultoras del futuro

Abeja./Afp
Abeja. / Afp

A través de un diminuto sistema de recolección de datos pueden vigilar el estado del campo

JOSÉ A. GONZÁLEZMadrid

El mundo de la agricultura se moderniza, la introducción de la tecnología está agilizando las labores de los hombres y mujeres en el campo. La llegada de los drones ha modificado la forma de trabajar y controlar los cambios.

Sin embargo, investigadores de la Universidad de Washington han creado un sistema para dejar los grandes drones, por pequeños aviones naturales. Las elegidas son las abejas y estas serían las encargadas de recopilar toda la información sobre el campo.

A través de un pequeño dispositivo recargable, el equipo de Shyam Gollakota, profesor asociado de la Facultad de Informática e Ingeniería, ha creado una diminuta batería con siete horas de autonomía de vuelo.

«Los drones pueden volar durante 10 o 20 minutos antes de tener que cargar de nuevo, mientras que nuestras abejas pueden recolectar datos durante horas», apunta Gollakota, profesor asociado de la Facultad de Informática e Ingeniería Paul G. Allen de la Universidad de Washington.

Los investigadores han diseñado este dispositivo que podría reemplazar a los drones para que vuelen sobre enormes campos de cultivo y monitorear la temperatura, la humedad o la salud de los cultivos. Los drones necesitan tanta potencia para volar que no pueden llegar muy lejos sin necesitar una carga.

Los investigadores diseñaron una mochila sensor que se monta en la espalda de las abejas y pesa 102 miligramos

Sin embargo, el tamaño y el consumo perjudican el funcionamiento del proyecto de Gollakota. Las abejas no pueden soportar mucho peso y los sistemas GPS consumen mucha batería. En otros proyectos, los investigadores equiparon a los insectos con pequeños rastreadores que funcionan con identificación por radiofrecuencia. Pero, no incluían sensores para investigar el ambiente y su entorno.

«Mostramos por primera vez que es posible hacer todo este cálculo y detección usando insectos en lugar de drones», apunta Gollakota. Para este estudio, los investigadores diseñaron una mochila sensor que se monta en la espalda de las abejas y pesa 102 miligramos, aproximadamente el peso de siete granos de arroz crudo.

«La batería recargable que alimenta la mochila pesa unos 70 miligramos, por lo que nos quedaban poco más de 30 miligramos para todo lo demás, como los sensores y el sistema de localización para rastrear la posición del insecto», dice la coautora Rajalakshmi Nandakumar, estudiante de doctorado en la Allen School.

«Sería interesante ver si las abejas prefieren una región de la granja y visitar otras áreas con menos frecuencia», añade eSawyer Fuller, profesor asistente en el departamento de ingeniería mecánica.